Por: Daniel Javier Santana
Panorama Internacional. -El presidente Donald Trump ha dicho que actualmente hay dos grandes potencias en el mundo, que a su juicio son: Estados Unidos en primer lugar y Rusia en segundo lugar.
Trump no cita a China como potencia, alguna razón tendría para no observar lo que es evidente.
Esa indicación de distribución del poder global debe llamar la atención de China, de Europa, América del sur y central, y también de Japón, Filipinas, Malasia, Indonesia, Corea del sur y otras naciones de Asia.
La mayor urgencia de unidad total corresponde a Europa por estar directamente bajo la amenaza rusa.
Así que Europa debe fortalecer su unidad entre las naciones que la integran, y además flexibilizar los requisitos para el ingreso de Turquía, Ucrania, Georgia, Moldavia y otros países del área de influencia de Rusia que están bajo amenaza de invasión..
Europa también está en la obligación de formar, cuanto antes, unas fuerzas armadas que se preparen con las más avanzadas tecnologías militares, como único medio eficaz para disuadir las amenazas de Rusia, Estados Unidos y China.
Estas tres potencias están a punto de destruir todos los acuerdos y estatutos de la ONU, que tienen que ver con el respeto a las fronteras y la autodeterminación de los pueblos.
Así las cosas, EEUU, Rusia y China pueden llegar a un entendimiento para la desintegración de la ONU.
Esa tarea que tiene la UE de formar unas fuerzas armadas unificada, y tecnológica mente al nivel de EEUU, también debe ser un objetivo de Japón y las demás naciones de Asia citadas anteriormente, incluyendo también a Taiwán.
Asimismo, la unión de América del sur y Central, es también una urgencia, sabiendo que Estados Unidos ha pasado a ser una amenaza para el sistema democrático, y no garante como se pregonaba.
La creación de una unión de las Américas y el Caribe se aprecia muy lejana, aunque Simón Bolívar lo intentó parcialmente con La Gran Colombia.
En el caso de Canadá, aún siendo parte de América del norte, su vínculo fundamental es con Europa y la amenaza para su territorio proviene de EEUU cuya intención ha sido expresada por Donald Trump quien aspira a que los canadienses pasen a ser el Estado 51 de la unión americana.
Sería un proceso geopolitico a mediano y largo plazo. La mayor urgencia la tiene Europa, ya que la amenaza rusa está en su propia región, con una guerra caliente en Ucrania víctima de una sangrienta invasión rusa.
También tendrían que comenzar a actuar los líderes de Japón y de otros países de Asia ya citados, sometidos a la presión y el asedio militar de China que busca apropiarse del mar de Japón y del llamado mar meridional de China. De lograrlo, los chinos también asumirian el control absoluto del estrecho de Malaca, paso esencial en la mejor ruta marítima entre Asia y Europa.
El plan estratégico que puede unir a EEUU, Rusia y China ya está en marcha.
EEUU ha expresado, a través de Trump, su plan de anexarse a Canadá. Con esa anexión EEUU pasaría a ser el país más grande del mundo, con una extensión territorial de 19 millones 811 mil km cuadrados, más grande que Rusia, y la población estadounidense llegaría a 382 millones de habitantes lo que sería una tercera parte de la población de China y casi tres veces la población de Rusia.
Esos cálculos podrían haber estado sobre la mesa de los asesores americanos antes del día que Trump sorprendiera al mundo con el anuncio de su intención de ocupar Canadá y también Groenlandia, con lo cual EEUU podría tener el control total del Ártico y del Atlántico norte.
En Mel caso de Turquía, su integración a la Unión europea ha sido un proceso difícil, muy complicado, donde se encuentran factores diversos, tales como la cuestión religiosa y cultural porque los turcos son musulmanes con todo lo que ello implica en caso de la integración a la UE, y la legislación occidental.
Esa cuestión ya ha sido expuesta por políticos e intelectuales a través de diversos medios de comunicación europeos.
Destacan, esos medios, que Turquía pasaría a ser el país de mayor población europea y por tanto ocuparía más puestos en el parlamento.
Pierden de vista que, a pesar de las diferencias culturales y religiosas, Turquía aportaría a la UE una fuerza militar, entre las mejores del mundo, u posibilidades fronterizas para un mayor control de las rutas marítimas en el mar Negro donde el agresor ruso tiene sus principales puertos de uso militar y comercial.
En ese mismo orden, Ucrania aún no está invitada para iniciar el proceso de integración a la UE, pero como he indicado, Europa tiene que ampliarse y construir y fortalecerse hasta lograr una formidable fuerza militar conjunta, con capacidad tecnológica y nuclear capaz de disuadir a Rusia y ganar mayor respeto de EEUU y China.
En definitiva, la invasión de Rusia contra Ucrania viola los preceptos fundamentales de soberanía de las naciones y autodeterminación de los pueblos.
Esa grosera agresión de Rusia contra Ucrania, tiene mayor impacto y despierta más preocupaciones, al contar Rusia con la aparente o disimulada colaboración del presidente de EEUU y con la cooperación económica de China.
Como se puede apreciar, parece muy errática la visión geopolítica del presidente Trump, y la mejor muestra es haber dispuesto el envío de una flota de barcos de guerra al Caribe cuando esa flota debería estar en el Mar Negro, donde verdaderamente está en peligro el poderío de Estados Unidos y la seguridad de todo occidente.
Así se estaría dibujando un nuevo panorama que deja entrever en el horizonte de la historia, una alianza de tres partes que podrían ser EEUU, Rusia y China, para dirigir la geopolitica global y repartirse el resto de los países como si fueran trozos de un gran pastel.