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“He visto la muerte de cerca”, el testimonio de periodista nicaragüense que enfrentó amenazas, exilio y censura

Periodista nicaragüense
Periodista nicaragüense
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Panorama Internacionales. Álvaro Navarro, fundador del medio digital Artículo 66, representa el rostro de una generación de periodistas nicaragüenses que han enfrentado el costo personal y profesional de hacer periodismo bajo el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua.

Su historia está marcada por la represión, el exilio y la resistencia, factores que definen no solo su trayectoria individual sino el presente del periodismo independiente en el país.

El 21 de abril de 2018, Navarro vivió uno de los momentos más críticos de su carrera. Durante una transmisión en vivo desde los alrededores de la Universidad Nacional de Ingeniería, fue testigo de la violencia perpetuada por la dictadura. Observó cómo un grupo de estudiantes de Medicina trasladaba a un herido en una camilla improvisada, con los brazos en alto. Navarro recuerda haber pensado que la Policía no abriría fuego ante una escena así, pero vio cómo un agente levantó un rifle AK y disparó, obligando a todos a lanzarse al suelo.

“Pensé que no iba a disparar porque era evidente que se trataba de estudiantes de Medicina trasladando a un herido. Pero de repente levantó el AK y comenzó a disparar”, contó a la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED).

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Navarro fue despojado de su teléfono mientras intentaba documentar los hechos y, tras ser subido a una patrulla, logró recuperar su equipo solo porque otro agente reconoció que era periodista.

El propio Navarro reconoce que esa experiencia de riesgo extremo resultaba impensable años atrás, pero resume el ambiente de hostigamiento que se vive en Nicaragua.

El nacimiento de Artículo 66 está directamente vinculado con la clausura progresiva de espacios para la prensa independiente. Navarro fundó el medio en el año 2017, tras quedarse sin plataforma en la radio y ver crecer la comunidad que interactuaba con sus publicaciones en redes sociales.

El nombre del medio se tomó de la Constitución de Nicaragua, como una declaración de principios en defensa del derecho a informar y a ser informado.

La persecución se intensificó

A medida que la vigilancia y las amenazas aumentaban, Artículo 66 debió abandonar sus oficinas físicas. El punto de quiebre fue la publicación de una fotografía que evidenció la presencia del medio en una zona vigilada por simpatizantes del partido sandinista. La presión obligó al equipo a mudarse varias veces, hasta instalarse por un tiempo en un edificio corporativo.

Nos habíamos mudado allí precisamente porque pensábamos que sería más seguro. Creíamos que la Policía no se atrevería a irrumpir en un edificio corporativo lleno de cámaras de seguridad y testigos, pero nos equivocamos”, reconoció Navarro.

La persecución las citatorias judiciales y los allanamientos forzaron la transición definitiva al trabajo remoto y, finalmente, el exilio. Navarro relata que, tras recibir información de que su dirección había sido identificada, decidió salir de Managua y poco después viajó a Costa Rica.

Allí, la situación tampoco resultó sencilla. Como otros periodistas exiliados, enfrentó dificultades económicas, barreras administrativas y la necesidad de realizar otros trabajos para sostenerse, sin abandonar el periodismo. “Hemos hecho periodismo principalmente por las ganas que tenemos de hacerlo”, afirmó.

Artículo 66 subsiste gracias al compromiso de su equipo, alianzas con otros medios y el respaldo de organizaciones que apoyan la libertad de expresión. El medio ha funcionado también como escuela para jóvenes periodistas y como plataforma para la ciudadanía que busca denunciar abusos y documentar injusticias.

Navarro destaca que ha tenido que reforzar medidas de seguridad, cambiar de domicilio y vivir bajo alerta permanente debido a la vigilancia y las amenazas, tanto en Nicaragua como en Costa Rica.

El saldo del acoso a la prensa en Nicaragua

La dictadura de Daniel Ortega ha sido señalado por organizaciones internacionales como un caso extremo de represión contra la prensa. Según FLED, Nicaragua ocupa el último lugar en América Latina en la clasificación de libertad de prensa de Reporteros Sin Fronteras.

Hasta el segundo trimestre de 2026, la Fundación reportó que un total de 310 periodistas y trabajadores de medios han sido forzados al exilio desde 2018 debido al régimen en Nicaragua.

Solamente entre abril y junio de este año, la organización civil documentó 24 nuevas agresiones contra la prensa independiente, de las cuales 21 fueron ataques verbales, escritos o digitales, dos correspondieron a desplazamientos forzados y una al uso abusivo del poder.

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