El Tercer Tribunal del Distrito Judicial de Santiago condenó al capitán de la Policía, Manolo Aquino, a cinco años de prisión por homicidio involuntario en relación con la muerte de Richard Rafael Báez, conocido como «el barbero».
El incidente ocurrió en un destacamento policial del barrio Cienfuegos en Santiago, donde Báez se encontraba detenido.
El tribunal determinó que el capitán Manolo Aquino, quien lideraba la dotación que detuvo a Báez, fue culpable de homicidio involuntario debido a los golpes que resultaron en la muerte del joven de 28 años.
Los otros dos oficiales acusados, el primer teniente Manuel de Jesús Cruz y el segundo teniente Vladimir Jerez, fueron absueltos, ya que el tribunal consideró que no tenían vínculos con el incidente.
El Ministerio Público había presentado cargos por homicidio voluntario y solicitaba una pena de 20 años de prisión. Sin embargo, el tribunal optó por calificar el caso como homicidio involuntario y dictaminó una condena de cinco años de prisión para el oficial Aquino.
La madre de la víctima, Santa Cristina Báez, manifestó su indignación al escuchar el veredicto y expresó su descontento con la justicia terrenal. Afirmó que buscará justicia divina para aquellos responsables de la muerte de su hijo.
El suceso ocurrió el 5 de marzo de 2022, cuando Richard Rafael Báez falleció 15 días después de ser ingresado en un centro de salud de Santiago debido a las lesiones sufridas tras su detención por agentes de una patrulla policial frente a su casa en el sector Cienfuegos.