Panorama Estilo de Vida._ La vigilancia en la pareja, aunque a menudo se presenta como una muestra de cuidado, puede convertirse en un factor que erosiona la confianza y daña la salud emocional del vínculo. Así lo advirtió la psicóloga y divulgadora Alicia González durante su participación en el pódcast Tengo un Plan.
La especialista alertó sobre el aumento de conductas de control que hoy son justificadas como preocupación o transparencia, pero que en realidad responden a dinámicas dañinas. “Se están validando conductas que son violentas”, afirmó, al señalar que antes eran claramente identificadas como problemáticas.
González explicó que exigir ubicaciones, contraseñas o detalles constantes de la vida privada no es sinónimo de confianza. Por el contrario, implica una relación basada en la verificación permanente y no en la creencia mutua.
“La confianza requiere no ver”, sostuvo la psicóloga, al comparar este concepto con un acto de fe. Cuando una relación necesita pruebas continuas, dijo, se debilita el vínculo y se instala una sensación de control que termina asfixiando a ambas partes.
Uno de los puntos clave de su análisis fue la paradoja del control. Según González, cuanto más se intenta controlar a la pareja, mayor es la sensación de pérdida de control, lo que genera ansiedad y desgaste emocional.
La especialista también vinculó estas conductas con la inseguridad personal y el miedo a ser herido. En esos casos, explicó, algunas personas recurren a la vigilancia constante o imponen expectativas imposibles de cumplir, lo que bloquea la intimidad.
Además, señaló que muchas de estas dinámicas tienen raíces en experiencias pasadas, incluso en heridas emocionales cotidianas que influyen en la forma de relacionarse en la adultez. Por ello, indicó que el trabajo terapéutico suele enfocarse primero en el plano individual.
Finalmente, González subrayó que construir relaciones sanas requiere revisar las propias inseguridades y renunciar al control como falsa garantía de estabilidad. Solo desde una confianza genuina, concluyó, es posible sostener vínculos más libres y equilibrados.