Panorama Nacional. La ciudad de Santiago de los Caballeros ha estado marcada en los últimos años por varios casos de estructuras trasnacionales vinculados al tráfico ilícito y trata de personas, que explotan a sus víctimas laboral y sexualmente, sin importar que sean menores de edad.
Desde el Ministerio Público han impactado decenas de organizaciones que se dedican a ese flagelo con niños, niñas, adolescentes y adultas nacionales, así como con migrantes de países como Haití, Venezuela, Colombia y otras naciones.
Una de esas redes desarticulada es la de un dominicano que supuestamente traficaba con niños hijos de ciudadanos haitianos, a quienes obligaba a mendigar por las calles como pedigüeños.
La Fiscalía de Santiago apresó y depositó una solicitud de medida de coerción contra el antes mencionado, acusado de reclutar y explotar los niños quienes ponía a trabajar en distintos puntos de la ciudad.
De acuerdo al órgano investigador, el imputado Franklin Agustín traía desde Haití a los menores de edad bajo la promesa de una mejor vida. Sin embargo, obligaba a las víctimas a pedir dinero para lucrarse con lo recolectado.
Los inmigrantes debían pagar al cabecilla de la estructura, desmantelada en el 2023, una cuota diaria para el alojamiento, comida y su permanencia en territorio nacional.
La trata de niños se caracteriza por el proceso de explotación de un niño a través de las etapas de reclutamiento, transporte, traslado, alojamiento o recepción de un niño. Según el derecho internacional, la trata de niños constituye un delito, así como una violación de los derechos de los niños.