Panorama Internacionales. Una madre de Phoenix, en Arizona, identificada como Andrea Clarice Davis, de 38 años, presuntamente asesinó a sus dos hijos antes de quitarse la vida en su residencia, solo horas después de atacar a tiros a su esposo y a su acompañante en un bar de Glendale la madrugada del pasado lunes.
De acuerdo con AZ Family, un allegado a Davis reveló que el detonante en este caso de homicio-suicidio fue una supuesta infidelidad por parte de su marido, Nolan David, de 39 años.
Según el referido medio, la pareja llevaba 12 años de relación y tenían un buen matrimonio hasta que hace aproximadamente un año se descubrió que Nolan había tenido una relación extramarital con una compañera de trabajo. “Esta relación que ha estado ocurriendo entre Nolan Davis y su compañera de trabajo ha hecho que ella pierda la cabeza por completo. Ella no se sentía bien. Y había estado pidiendo ayuda a todo el mundo. No era un secreto”, dijo la fuente.
Los hechos sucedieron en dos escenarios distintos. Primero, poco después de la medianoche, Andrea llegó al estacionamiento del Tailgaters Sports Bar & Grill, ubicado en la Avenida 61 y Bell Road.
De acuerdo con el portavoz de la Policía de Glendale, José Santiago, Andrea Davis abrió fuego contra su esposo Nolan y una mujer de 36 años que se encontraba con él.
El esposo resultó ileso y llamó al 911. Mientras su acompañante recibió un disparo en la parte posterior de la cabeza cuando intentaba huir en su automóvil. Fue hospitalizada y se espera que sobreviva.
La segunda escena del crimen ocurrió en Phoenix, donde tras huir del bar, Andrea Davis condujo hasta la casa familiar ubicada en Avenida 49 y Paradise Lane. Desde ahí, comenzó a enviarle mensajes de texto a Nolan con amenazas de lastimar a sus hijos.
Ante ello, el esposo llamó a las autoridades y los oficiales de la Policía de Phoenix acudieron al domicilio y rodearon la casa, fue hasta que el padre recibió una fotografía que mostraba a uno de los niños sangrando de la cabeza, que los agentes irrumpieron en el domicilio alrededor de las 2:30 de la madrugada.
En el interior, encontraron los cuerpos sin vida de Andrea Davis, Austin y Andolan. Las autoridades determinaron que la madre les disparó en la cabeza antes de quitarse la vida.
La sargento Lorraine Fernández, de la Policía de Phoenix realizó declaraciones sobre el caso y reconoció el profundo impacto de lo sucedido.
“Los niños son los más inocentes. Son la razón por la que nos presentamos a trabajar todos los días para protegerlos. Cuando los oficiales entran y ven una situación así, es horrible y traumatizante para todos”, dijo.
Además, lanzó un llamado para que denuncien los casos de violencia o pidan ayuda en caso de presentar problemas de salud mental.