Panorama Judicial. – Un ambiente de expectativa, incertidumbre y tensión se vive este viernes en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, donde imputados, abogados y representantes de los medios de comunicación permanecen a la espera de la decisión que definirá el futuro del caso Calamar.
La jueza Altagracia Ramírez, del Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, había convocado formalmente a las partes para las 3:00 de la tarde con el objetivo de dar lectura a su fallo.
Sin embargo, más de tres horas después de la hora fijada, la magistrada continuaba en su despacho evaluando la decisión sobre si acoge o no la acusación presentada por el Ministerio Público y envía a juicio de fondo a los principales implicados en el expediente.
Mientras transcurren las horas, crece la expectativa entre los imputados, sus equipos legales y los periodistas apostados en el tribunal, debido a la importancia de una decisión que podría marcar un punto de inflexión en uno de los procesos judiciales por presunta corrupción administrativa más relevantes de los últimos años.
El fallo determinará si los acusados deberán enfrentar un juicio de fondo o si el tribunal adopta una decisión diferente respecto a las imputaciones formuladas por el órgano acusador.