Las plagas cuarentenarias representan una amenaza significativa para los cultivos en la República Dominicana, motivo por el cual las autoridades mantienen un control y vigilancia especial sobre casi una decena de insectos, hongos, enfermedades, virus y roedores. Estos organismos están presentes en otros países y podrían ingresar al territorio dominicano a través de puertos, aeropuertos y también por la frontera con Haití.
Dado que el país es el productor principal de alimentos tanto para consumo nacional como para exportación, el cuidado de los cultivos se convierte en una tarea vital para el Departamento de Sanidad Vegetal del Ministerio de Agricultura. Este departamento mantiene un cordón fitosanitario con Haití para prevenir la entrada de la Tuta absoluta, un insecto que afecta diversas variedades de vegetales.
Expertos de la División del Sistema Nacional de Vigilancia Fitosanitaria del gobierno explican la complejidad de prevenir, detectar y estudiar la introducción de plagas externas en la producción agrícola.
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La directora de Sanidad Vegetal, Rosa Lazala, destaca que, desde el 2020 hasta la fecha, solo se han identificado dos plagas de importancia económica para el país: la Mosca del Mediterráneo (Ceratitis capitata) en Punta Cana y el Thrips Asiático de la flor de habichuelas (Megalorutrips Usitatus) en el Valle de San Juan, ambas bajo control.
Se presta especial atención a una serie de insectos y hongos que afectan los cultivos de coco y cacao, como el Picudo o Escarabajo del coco y la Moniliasis, respectivamente. Además, se supervisa la presencia de la Helicoverpa armigera en los cultivos de cacao y la Escoba de Bruja, un hongo que afecta diversas plantas productivas.
El protocolo de vigilancia fitosanitaria incluye el Fusarium raza 4 (ROC-R4T), un hongo que afecta los plátanos, y el Gusano de Cachón, que puede devorar toda una siembra de yuca en una sola noche.
Los técnicos también destacan la presencia de plagas cuarentenarias en varios países, como Jamaica, Puerto Rico, Colombia, Venezuela y Haití. En el caso de Haití, la directora Lazala menciona que se rechazó una propuesta de colaboración con exportadores de mango haitianos debido a la vulnerabilidad que representaría para la agricultura dominicana, priorizando así la protección agropecuaria.