Actualidad Reportaje

Colmenas en riesgo

La apicultura dominicana enfrenta desorganización y débil regulación estatal.
La apicultura dominicana enfrenta desorganización y débil regulación estatal.
COMPARTIR

La apicultura en República Dominicana enfrenta múltiples desafíos que limitan su desarrollo pleno. Uno de los principales es la falta de organización. Que, a la fecha, no exista un registro exacto del número de apicultores que operan en el país, nos dice que, los esfuerzos desde el Estado por regular el sector, han sido tímidos.

Aunque la Dirección General de Ganadería ha realizado esfuerzos por documentar a los productores de miel, persiste un subregistro significativo que dificulta conocer con precisión la dimensión del sector.

Sin embargo, estimaciones recientes del Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA), sitúan la cifra en alrededor de 3,000 apicultores, número que podría superar los 5,000 si se toma en cuenta la cantidad de personas que se han integrado a esta actividad en los últimos años. Un crecimiento que se ha visto impulsado, en gran medida, tras la pandemia del COVID-19, período en el que muchos agricultores encontraron en la apicultura una alternativa económica viable y sostenible.

De ese total estimado, según explica a Panorama el director del FEDA, Hecmilio Galván, aproximadamente 1,000 apicultores han recibido capacitación a través de eventos, talleres y programas de formación, lo que afirma, refleja un avance importante en la profesionalización del sector.

Anteriormente existía una comisión apícola que articulaba esfuerzos entre productores, pero en la actualidad no se mantiene activa, lo que evidencia una de las debilidades que existe en esta área.

Se trata de un sector particularmente frágil, del que gran parte de la población desconoce su importancia.

Grafica de las principales zonas donde hay apiarios.
Grafica de las principales zonas donde hay apiarios.

Deforestación y uso de pesticidas tóxicos para fumigar, una problemática que enciende las alarmas

Uno de los desafíos más críticos de la apicultura en territorio dominicano es la deforestación, en especial, la pérdida de plantas melíferas, fundamentales para la alimentación de las abejas. Estas plantas, cuyas flores son visitadas por las abejas, constituyen la base para la producción de miel, ya que de ellas se obtiene el néctar y el polen.

Mantenimiento e inclusión, retos del Zoológico Nacional

Frente a esta problemática, expertos destacan la necesidad de articular esfuerzos entre agricultores, autoridades medioambientales y apicultores, con el objetivo de promover la siembra y conservación de especies melíferas que garanticen la sostenibilidad del ecosistema.

A esto se suman los problemas sanitarios, como la presencia del ácaro Varroa, una de las principales amenazas para las colmenas, así como el uso indiscriminado de pesticidas y fumigaciones.

La apicultura dominicana se ve afectada por la deforestación y la pérdida de plantas melíferas clave.
La apicultura dominicana se ve afectada por la deforestación y la pérdida de plantas melíferas clave.

“Las fumigaciones son uno de los desafíos que sigue enfrentando este sector, por el uso indiscriminado de productos tóxicos en la fumigación, lo que afecta directamente a las abejas. En este sentido, se hace urgente impulsar prácticas agrícolas más responsables, fomentar la educación en el uso de productos menos tóxicos y, en algunos casos, restringir sustancias que resulten dañinas para las abejas”, precisó Galván.

El funcionario explicó que, en apoyo al sector, el Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario, ha implementado diversos programas de capacitación y fortalecimiento a los involucrados.

“Actualmente, la institución cuenta con 30 iniciativas dirigidas a diferentes áreas productivas, incluyendo la apicultura. Como parte de estos esfuerzos, se han entregado unas 4,500 cajas a apicultores, con el objetivo de contribuir a la expansión de sus colmenas y mejorar la producción”, destacó el ejecutivo del FEDA.

A pesar de los retos, la apicultura en la República Dominicana continúa posicionándose como un sector con alto potencial económico, ambiental y social, cuya consolidación dependerá de la articulación de políticas públicas y privadas.

Orlando Freite Read advierte que los problemas de la apicultura han aumentado en los últimos años.
Orlando Freite Read advierte que los problemas de la apicultura han aumentado en los últimos años.

Herencia y tradición entre colmenas

Uno de los testimonios más reveladores es el de Don Orlando Freite Read, apicultor de larga trayectoria, quien heredó de su padre el conocimiento y la pasión por la apicultura. Desde su experiencia, el sector ha sufrido tanto avances como retrocesos, pero que en los últimos años los problemas han aumentado de forma alarmante.

Habla también de la tala indiscriminada de árboles, muchas veces autorizada sin el debido control por autoridades locales, así como del impacto del cambio climático.

Explica que las variaciones en las lluvias y las temperaturas afectan directamente el comportamiento de las abejas y la disponibilidad de flores. En temporadas de lluvias intensas, por ejemplo, relata que las abejas no pueden salir a recolectar néctar. Esto provoca que consuman sus propias reservas de miel para sobrevivir, reduciendo la producción. Además, muchas abejas mueren al intentar volar bajo la lluvia, lo que disminuye aún más la población en las colmenas.

 “Sin flores suficientes, las colmenas se debilitan y la producción cae. Este problema no solo afecta a los apicultores, sino también a la agricultura en general, ya que la polinización depende en gran medida de estos insectos”, afirma mientras conversa con la periodista hace una pausa para vender dos botellas de miel en su negocio.

Se refiere cómo el uso indiscriminado de fumigaciones en zonas agrícolas, ha reducido significativamente la producción de miel.

Apicultores piden regular las fumigaciones agrícolas para evitar pérdidas por falta de coordinación.
Apicultores piden regular las fumigaciones agrícolas para evitar pérdidas por falta de coordinación.

“Las abejas adultas que entran en contacto con los químicos mueren antes de regresar a la colmena, mientras que las abejas jóvenes, al no poder salir a alimentarse, mueren de inanición”, explica.

La situación se agrava con el uso de drones para fumigar grandes extensiones de terrenos. Estas tecnologías, aunque eficientes para los cultivos, representan una amenaza masiva para las abejas, ya que los químicos se dispersan en áreas de hasta 40 o 50 kilómetros. Como consecuencia, miles de abejas mueren tanto en el aire como al posarse en flores contaminadas.

Ante esta realidad, los apicultores hacen un llamado urgente a establecer acuerdos con los productores agrícolas para regular las fumigaciones. Y es que, la falta de coordinación entre ambos sectores está provocando pérdidas significativas que podrían evitarse con medidas simples, como definir horarios de fumigación o establecer zonas de protección para los apiarios.

Don Orlando, cuenta que otro problema que enfrentan es la falta de regulación en la ubicación de los apiarios. Las abejas pueden volar entre cuatro y cinco kilómetros, lo que significa que la instalación de múltiples apiarios en zonas cercanas genera competencia por los recursos. Esto ocurre, según nos dice, por la falta de supervisión de las autoridades y de las asociaciones que deberían organizar el sector.

Apicultores consideran insuficiente el apoyo estatal y piden políticas que fortalezcan el sector.
Apicultores consideran insuficiente el apoyo estatal y piden políticas que fortalezcan el sector.

Asimismo, critica la forma en que se otorgan préstamos a los apicultores sin un control efectivo. En algunos casos, los recursos no se utilizan correctamente. Propone que las cooperativas y entidades como el Banco Agrícola asuman un rol más activo en la supervisión y seguimiento de estos financiamientos.

Los apicultores coinciden en que el apoyo del gobierno es insuficiente. Consideran necesario implementar políticas públicas que fortalezcan la apicultura, como la creación de viveros en cada región para garantizar la disponibilidad de plantas melíferas, el monitoreo de la producción y la capacitación técnica de los productores.

A pesar de las dificultades, Don Orlando, sigue apostando al oficio que ha sido parte de su vida y heredó de su padre. Desde el ensanche Luperón, ubicado en Santo Domingo, continúa trabajando y vendiendo productos como miel, cera, polen y jalea real. Mantiene la esperanza de que se tomen medidas a tiempo.

Don Orlando sigue en la apicultura y espera mejoras.
Don Orlando sigue en la apicultura y espera mejoras.

Comercialización adulterada, el dolor de cabeza de los productores  

Visitamos el apiario Doña Mamá Nena, ubicado en Monte Plata, donde observamos de primera mano el proceso de extracción de miel y las condiciones en las que trabajan los apicultores. Allí, confirmamos que la producción depende en gran medida del clima.

Pero más allá de la extracción, a los productores les preocupa un detalle: la comercialización de la miel. Denuncian que su esfuerzo se ve afectado por la alteración de la miel en supermercados donde asegura es adulterada o mezclada, lo que afecta tanto la salud del consumidor como la reputación del producto local. Recomiendan que las autoridades refuercen los controles de calidad y promuevan la compra directa a los apicultores, lo que garantizaría un producto más puro y mejores ingresos para los productores.

En el mercado, los derivados de la apicultura también tienen gran valor. Entre ellos destacan el polen, la jalea real y el propóleo, todos con propiedades beneficiosas para la salud. Sin embargo, su producción también depende del bienestar de las abejas, lo que refuerza la importancia de proteger este sector.

Los apicultores advierten que, si no se toman acciones concretas, la apicultura en el país podría desaparecer. Esto tendría consecuencias devastadoras, no solo para la producción de miel, sino también para cultivos como el mango y el aguacate, que dependen de la polinización.

La crisis de la miel en República Dominicana es un llamado de atención. Proteger a las abejas es proteger la vida, la agricultura del país. La solución requiere voluntad política, regulación efectiva, educación y, sobre todo, conciencia colectiva. Sin abejas, no hay polinización; y sin polinización, la seguridad alimentaria está en riesgo.

Suelto

Aunque la adulteración de la miel ha sido una preocupación constante en el mercado dominicano, las autoridades aseguran a Panorama, que han avanzado en la regulación con el registro de marcas, para ofrecer mayores garantías sobre la calidad del producto.

Suelto

El acceso a financiamiento también representa una barrera para muchos apicultores, quienes enfrentan dificultades para obtener créditos que les permitan expandir y tecnificar sus operaciones.

© 2026 Panorama
To top