Panorama Político. El miembro político del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Roberto Furcal clamó que no se debe violentar la vida de la mujer, y que cada asesinato, “la República Dominicana vuelve a llorar”.
Por medio de su cuenta de red social en Facebook, el exministro de Educación insistió que con la violencia y machismo hacia Moronta se registra otra mujer asesinada, otra familia destruida y otro hijo que crecerá marcado por una tragedia que jamás debió ocurrir.
“La historia de Esmeralda Moronta duele profundamente, porque detrás de la noticia había una madre, una mujer trabajadora, emprendedora, soñadora… una vida que merecía seguir floreciendo”, lamentó el educador.
Como ciudadano, político, exfuncionario, sobre todo, hombre agregó que: “Hoy quiero hablarles especialmente a los hombres. Amar no es poseer. Amar no es controlar. Amar no es perseguir, vigilar ni destruir”.
Recomendó a los hombres que tienen sus relaciones y se acaban que si una mujer decide irse, “déjenla ir, si decide no continuar una relación, respeten su decisión. Porque el amor verdadero también sabe retirarse con dignidad”.

Furcal afirmó que la mayor demostración de hombría no es retener a alguien a la fuerza. Es aceptar, guardar silencio, sanar… y seguir deseándole bienestar a esa persona, aun cuando ya no esté a nuestro lado.
“Ninguna ruptura justifica la violencia. Ningún rechazo justifica quitar una vida. Nos urge, como hombres, aprender que perder una relación no significa perder la dignidad, el valor ni la vida”, justificó el padre de familia.
De sus últimas reflexiones fueron aprender a entender que todos tienen derecho a amar… y también a dejar de amar. Enviando un abrazo solidario para los familiares de Esmeralda, para su hijo, sus seres queridos y para todas las mujeres que hoy sienten miedo.
Que esta tragedia haga reflexionar a la sociedad dominicana… antes de que otra familia vuelva a vestirse de luto.
“Este es mi clamor: el de mi familia, el de mis amigos, y ojalá llegue a ser el de todos los hombres dominicanos. Que aprendamos a amar sin violencia, a soltar sin odio y a entender que ninguna mujer merece morir por querer ser libre”, concluyó al colocar una fotografía de la víctima vestida de pastelera, emprendimiento que había iniciado como parte de su independencia financiera.