Panorama Internacionales. Una operación coordinada entre la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), el Ministerio Público y organismos de apoyo permitió ubicar y rescatar a la víctima, quien se encontraba presuntamente bajo el control de integrantes de la estructura criminal conocida como Pandilla 18.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, la persona habría permanecido privada de su libertad durante aproximadamente cuatro meses, período en el que presuntamente fue sometida a diferentes formas de violencia y explotación.
Por razones de seguridad, las autoridades mantienen su identidad bajo la figura de testigo protegido, mientras avanzan las diligencias encaminadas a establecer las circunstancias en las que fue capturada y determinar quiénes serían los responsables.
El operativo estuvo a cargo del Departamento de Delitos Especiales de la DPI, por medio de la Unidad de Trata de Personas, cuyos equipos de inteligencia e investigación desarrollaron diferentes diligencias para establecer el paradero de la víctima.
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Las investigaciones permitieron obtener información sobre los lugares donde presuntamente permanecía retenida y posteriormente ubicar el inmueble en el Distrito Central donde se encontraba al momento de la intervención policial.
Una vez localizado el sitio, los equipos ejecutaron las acciones correspondientes para poner a salvo a la víctima y trasladarla a un lugar seguro.
Según los primeros informes recopilados por los investigadores, la víctima habría sido raptada hace aproximadamente cuatro meses por integrantes de la Pandilla 18.
Desde entonces, presuntamente habría permanecido bajo amenazas y sometimiento, siendo trasladada de un inmueble a otro dentro de la capital.
Las investigaciones apuntan a que estos movimientos tenían como finalidad mantener a la víctima bajo control y dificultar que pudiera ser localizada por sus familiares o por las autoridades.
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Durante el tiempo que permaneció cautiva, la persona habría sido víctima de golpes, amenazas de muerte, agresiones físicas y otros vejámenes.
Además, los investigadores señalan que habría sido obligada a consumir drogas, situación que habría sido utilizada como otro mecanismo de sometimiento mientras permanecía bajo el control de sus captores.
Uno de los principales elementos que forman parte de la investigación es que la víctima habría sido sometida a explotación sexual.
Las autoridades manejan la hipótesis de que la persona era trasladada entre diferentes inmuebles de la capital para ser utilizada con fines de explotación, mientras permanecía bajo amenazas y vigilancia.
Luego de ser rescatada, la víctima fue trasladada a la clínica de Sanidad Policial, donde recibió atención médica especializada.
Durante la evaluación se constató que presentaba una lesión en el pie izquierdo, por lo que recibió la atención correspondiente.
Las autoridades indicaron que la persona permanece actualmente bajo medidas de custodia y protección de la DPI, con el objetivo de garantizar su seguridad ante cualquier posible amenaza relacionada con los responsables de su cautiverio.
Asimismo, se coordinan las acciones necesarias para realizar su traslado seguro a un centro especializado, donde podrá recibir atención integral y acompañamiento durante su proceso de recuperación.