Panorama Internacional. -Las redes eléctricas de Estados Unidos podrían enfrentar nuevos desafíos en los próximos días debido a la llegada de una tormenta solar de gran magnitud, que coincide con los efectos devastadores de dos huracanes recientes. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) emitió una alerta de tormenta geomagnética para hoy, jueves y viernes, advirtiendo de posibles interrupciones en el suministro eléctrico y en las comunicaciones por radio.
La tormenta solar, provocada por una erupción detectada a principios de esta semana, amenaza con aumentar la presión sobre infraestructuras críticas que ya están siendo impactadas por los huracanes Helene y Milton. El huracán Helene azotó zonas costeras hace dos semanas, mientras que Milton se encuentra actualmente avanzando por el Golfo de México en dirección a Florida. La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) ha sido alertada para tomar medidas preventivas adicionales debido a la inminente tormenta solar, que podría exacerbar las condiciones en las zonas afectadas por los huracanes.
Según los expertos de la NOAA, el evento geomagnético no se espera que supere la magnitud de la tormenta solar registrada en mayo, que fue la más fuerte en más de dos décadas. Sin embargo, el científico Rob Steenburgh, del Centro de Pronósticos Climáticos Espaciales de la NOAA, destacó que el tamaño exacto de la tormenta no será claro hasta que esté a una distancia de 1,6 millones de kilómetros de la Tierra. En cualquier caso, Florida podría estar fuera del área de impacto, a menos que el evento se intensifique.
Las autoridades han advertido especialmente a los operadores de redes eléctricas en las regiones afectadas por Helene, ya que podrían sufrir cortes adicionales debido a la tormenta geomagnética. Por otro lado, la NOAA también prevé que el fenómeno podría provocar auroras boreales visibles en zonas del centro de Estados Unidos y el norte de California, lo que ha despertado el interés de los aficionados a la astronomía.
El aumento de la actividad solar se debe a que el Sol está alcanzando el pico de su ciclo de 11 años, un fenómeno que ha causado una serie de erupciones solares en los últimos meses. Aunque las auroras que suelen acompañar estos eventos geomagnéticos son inofensivas y espectaculares, las autoridades insisten en que los riesgos para las infraestructuras críticas deben tomarse en serio.
La NOAA sigue monitoreando de cerca la situación y actualizará sus pronósticos a medida que la tormenta solar se acerque a la Tierra.