Panorama Salud._ Los expertos en nutrición coinciden en que el queso puede formar parte de una dieta saludable si se eligen las variedades adecuadas y se consume con moderación, debido a su alto aporte de proteínas, calcio y vitaminas esenciales.
Este alimento concentra los nutrientes de la leche y aporta proteínas de alta calidad, con todos los aminoácidos necesarios para el organismo, además de calcio, clave para la salud de huesos y dientes y para la prevención de algunas enfermedades cardiovasculares.
Entre los quesos más recomendados destaca la ricota, considerada una de las opciones más saludables por su alto contenido de proteína de suero, fácil de digerir y con menor cantidad de sodio. Además, su producción aprovecha subproductos lácteos, lo que la convierte en una alternativa más sostenible.
Nutricionistas señalan que la ricota es ideal para quienes buscan desarrollar masa muscular, ganar fuerza o controlar el peso, gracias a su buena relación entre proteínas y calorías.
Otras opciones favorables son los quesos duros como el parmesano, el pecorino y el gouda, que aportan una alta concentración de calcio y generan mayor saciedad con porciones pequeñas, aunque deben consumirse con cuidado por su contenido de sodio.
Para personas que desean reducir grasas sin sacrificar proteínas, se recomiendan variedades ligeras como el suizo light, el cheddar light y nuevamente la ricota, que cumplen con un buen equilibrio nutricional.
Los especialistas advierten que los quesos procesados deben limitarse, ya que suelen contener altos niveles de grasa, sodio y aditivos, con escaso valor nutricional.
Entre los menos recomendados figuran el queso americano, el queso crema y los productos procesados en porciones individuales, por lo que los expertos aconsejan priorizar quesos frescos, naturales y mínimamente procesados para cuidar la salud.