Panorama Internacional. Un tribunal federal de apelaciones permitió la entrada en vigor de una controvertida ley estatal que autoriza a la policía de Texas a arrestar a personas sospechosas de haber ingresado ilegalmente a Estados Unidos.
La normativa, conocida como SB4, fue aprobada en 2023 y había estado bloqueada por disputas legales. Sin embargo, el fallo reciente levanta esas restricciones y permite que las autoridades estatales ejecuten la ley, ampliando significativamente sus facultades en materia migratoria.
Con esta medida, los agentes podrán detener a individuos bajo sospecha de entrada irregular al país, e incluso someterlos a procesos judiciales a nivel estatal, algo que tradicionalmente ha sido competencia del gobierno federal.
El fallo ha generado fuertes reacciones. Autoridades de Texas defienden la ley como una herramienta para reforzar la seguridad fronteriza, mientras que organizaciones defensoras de inmigrantes advierten que podría derivar en perfiles raciales, detenciones injustificadas y conflictos con la autoridad federal.
Además, críticos señalan que la legislación podría permitir la deportación ordenada por jueces estatales y penas de prisión para quienes no acaten dichas órdenes, lo que abriría un nuevo capítulo en el debate sobre el control migratorio en Estados Unidos.
El caso aún podría continuar en tribunales inferiores, mientras grupos civiles han adelantado que seguirán impugnando la ley por considerar que invade competencias federales en materia de inmigración.