Panorama Nacional. El pastor Ezequiel Molina Rosario, presidente del ministerio La Batalla de la Fe, planteó la necesidad de crear una ley que sancione a quienes, en medio de una emergencia, opten por grabar en lugar de ayudar a personas heridas.
“Ojalá algún legislador se tomara la iniciativa de un proyecto de ley que castigue como cómplice de asesinato a quien en vez de ayudar al herido que agoniza se dedica a grabar y publicar sin importar la vida humana”, expresó el líder religioso en la red social X.
El también pastor de la Iglesia Mahanaim hizo este planteamiento en medio de la indignación nacional por la muerte de un chofer de camión recolector en Santiago.
El pronunciamiento surge tras el asesinato de Deivy Carlos Abreu Quezada, de 41 años, quien fue perseguido y atacado por un grupo de motoristas luego de un presunto incidente de tránsito en Santiago de los Caballeros.
El hecho ocurrió en las cercanías del Palacio de Justicia, donde la víctima intentó resguardarse, pero fue alcanzada por la multitud y mortalmente herida, en un episodio que quedó registrado en videos difundidos en redes sociales, donde varias personas grababan sin intervenir.
Tras el crimen, la Policía Nacional de la República Dominicana informó sobre la detención de varios implicados, mientras el Ministerio Público avanza en el proceso judicial contra los presuntos responsables.
Las autoridades han indicado que el caso será tratado con la mayor rigurosidad y que se persigue identificar a todos los participantes en la agresión, en un hecho que ha sido calificado como de extrema violencia.
El planteamiento de Molina Rosario ha reavivado el debate sobre la omisión de auxilio, el uso de las redes sociales en situaciones críticas y la responsabilidad ciudadana ante hechos de violencia.
Mientras algunos sectores respaldan la propuesta como una medida para proteger la vida, otros advierten sobre posibles conflictos con derechos fundamentales como la libertad de expresión.
El caso continúa generando conmoción en la sociedad dominicana, no solo por la brutalidad del crimen, sino también por el papel de quienes presenciaron los hechos sin intervenir.
