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¿Por qué cierran las puertas los emprendedores frente a la crisis de choque en República Dominicana?

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Panorama Opinión. Atención, emprendedores que aún resisten pero sienten la presión. La situación es difícil: inflación, costos altos, consumo a la baja. Pero no es momento de rendirse. Es momento de ajustar. Tomen nota:

Primero: Revisen sus costos fijos cada semana. Negocien alquileres. Compren insumos en cooperativas o grupos con otros emprendedores. Cada peso que ahorran es un respiro.

Segundo: Adapten su oferta a lo que la gente sí puede pagar hoy. Porciones más pequeñas, menús económicos, productos a granel o por unidad. No pierdan al cliente por precio.

Tercero: Activen ventas por WhatsApp y redes sociales con entregas a domicilio. La gente sale menos pero sigue consumiendo desde casa. Un negocio sin presencia digital hoy está invisible.

Cuarto: Aliados locales. Únanse con otros negocios de la zona para pedidos conjuntos, promociones cruzadas o reparto compartido. Solo se hunde el que nada solo.

Quinto: Separen aunque sea 10 minutos al día para revisar sus números reales. No se guíen por esperanza, guíense por datos. Si un producto no da ganancia, sustitúyanlo o quítenlo.

Bachata/ imagen creada con IA

Y lo más importante: cuiden su salud mental. Un emprendedor agotado toma malas decisiones. Busquen apoyo en cámaras de comercio, programas municipales o grupos de apoyo empresarial. Hay recursos que pocos aprovechan.

No se trata de crecer ahora, se trata de sobrevivir con cabeza fría. Ajusten, ahorren, diversifiquen. El que se adapta, espera. Y el que espera con plan, vuelve a crecer. Sigan firmes, pero con los pies en la realidad.

Ese es el mensaje que ando repitiendo en cada rincón de este país que tanto quiero. Pero el llamado de atención no basta. Hay que entender el fenómeno a fondo: ¿por qué, en una economía que oficialmente crece, estamos viendo una ola de cierres que sacude los cimientos del pequeño y mediano comercio dominicano?

El inicio del 2026 ha estado marcado por un notable incremento en los cierres de negocios en República Dominicana, un fenómeno complejo que responde a una tormenta perfecta de factores externos, internos y estructurales. Las razones que explican esta tendencia son múltiples y están interconectadas, y las voces de alerta vienen desde todos los frentes: la Federación Dominicana de Comerciantes advierte que los pequeños comerciantes están al borde de la quiebra, y el propio sector gastronómico advierte que los cierres podrían duplicarse en los próximos meses.

No se trata de una crisis más. Esta es una crisis de choque: la que golpea de repente, sin aviso, cuando el emprendedor que ya venía aguantando con uñas y dientes recibe un golpe tras otro desde todas las direcciones. Y aquí estamos, en la primera línea, viendo cómo el mapa comercial del país se reconfigura ante nuestros ojos.

El diagnóstico: una tormenta perfecta

Presión inflacionaria y menor consumo

La inflación interanual en la República Dominicana se situó en 4.67% en febrero de 2026, manteniéndose durante 34 meses en niveles elevados. El Banco Central reportó que la inflación subyacente interanual alcanzó 4.76%, evidenciando presiones de fondo que no ceden. Para marzo de 2026, la tasa se redujo ligeramente a 4.6%, pero el daño ya está hecho: los alimentos básicos se encarecieron sistemáticamente durante todo 2025 y lo que va de 2026, reduciendo el poder adquisitivo de las familias dominicanas. Menos dinero en los bolsillos significa menos consumo, y menos consumo significa menos facturación para los comercios.

Los restaurantes y bares, que dependen del consumo discrecional, están entre los más golpeados. El sector nocturno y gastronómico reporta cierres masivos, y las proyecciones advierten que los cierres podrían duplicarse en los próximos meses si la situación no mejora.

Alta carga operativa y fiscal

El incremento en los costos de alquiler, insumos importados y servicios básicos ha sofocado las finanzas de los pequeños negocios. El déficit fiscal del gobierno dominicano alcanzó 63,723 millones de pesos en el primer trimestre de 2026, con gastos totales que llegaron a 387,915 millones de pesos. Este desequilibrio, sumado a la expectativa de una reforma fiscal que podría aumentar la presión tributaria, ha generado un clima de incertidumbre que paraliza la inversión y el consumo.

Los comerciantes han advertido que un incremento en la carga impositiva supondría una amenaza directa para miles de detallistas, que ya lidian con una elevada presión fiscal. La Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) ha citado la reforma fiscal entre las prioridades para 2026, pero insiste en que debe contribuir a reducir la informalidad y mejorar la eficiencia del gasto público, no a aumentar la carga sobre quienes ya están al límite.

Conflictos internacionales y el fantasma del petróleo caro

La inestabilidad geopolítica global ha disparado los precios del petróleo. El crudo WTI superó los 115 dólares por barril en abril de 2026, y las tensiones en Oriente Medio amenazan con mantener los precios elevados. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido que un conflicto breve podría provocar una escalada de los precios del petróleo y el gas que los mercados demorarían en asimilar. Para un país 100% importador de hidrocarburos como República Dominicana, cada dólar de aumento en el barril se traduce en presiones inflacionarias inmediatas: electricidad más cara, transporte más caro, producción más cara.

Debilidad estructural y falta de apoyo real

La baja inversión pública en infraestructura productiva y la percepción generalizada de servicios públicos deficientes generan un entorno desfavorable para los negocios. El acceso al crédito sigue siendo una barrera para muchos emprendedores, pese a los esfuerzos de la banca multilateral. La Superintendencia de Bancos reportó que el crédito a mipymes aumentó 8.5% en el último año, alcanzando 557,287 préstamos, pero la mayoría de esos recursos terminan concentrados en empresas medianas con mayor capacidad de pago, dejando fuera a los microempresarios que más lo necesitan.

Saturación y cambio de hábitos

En zonas comerciales emblemáticas como la avenida Gustavo Mejía Ricart, la alta concentración de ofertas similares y la falta de diferenciación han terminado por expulsar del mercado a los negocios menos adaptados. Los cambios en los patrones de consumo —acelerados por la pandemia y consolidados por la crisis— han alterado para siempre la forma en que los dominicanos compran. Quien no se adapta, desaparece.

La mirada de los organismos internacionales: una radiografía global

Fondo Monetario Internacional: crecimiento mundial a la baja, inflación al alza

El FMI recortó su proyección de crecimiento mundial para 2026 a 3.1%, dos décimas menos de lo previsto. En su informe Perspectivas de la economía mundial de abril de 2026, el organismo advierte que para 2026 se prevé un leve aumento de la inflación general, que retomaría su trayectoria descendente recién en 2027. En el escenario más grave —un conflicto prolongado en Oriente Medio— la inflación global podría dispararse al 6%, con consecuencias devastadoras para las economías emergentes como la nuestra.

Para América Latina, el FMI mejoró levemente su previsión de crecimiento para 2026, situándola en 2.3%. Pero ese crecimiento modesto no alcanza para compensar las pérdidas acumuladas, y las pequeñas empresas de la región —las más vulnerables a los shocks externos— seguirán siendo las principales víctimas de la desaceleración.

CEPAL: cuatro años de bajo crecimiento

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha sido categórica: la región registra cuatro años seguidos de crecimiento bajo y enfrentará un 2026 con un menor dinamismo del consumo privado. Las proyecciones de la CEPAL para 2026 son de apenas 2.3% de crecimiento para América Latina y el Caribe. En este contexto de estancamiento regional, República Dominicana se enfrenta a un 2026 con crecimiento proyectado entre 4% y 4.5% y un déficit fiscal en descenso —según cifras oficiales— pero la brecha entre las cifras macroeconómicas y la realidad de la calle es cada vez más evidente.

Banco Mundial: recorte para República Dominicana

El Banco Mundial ha sido aún más pesimista: en su actualización más reciente, redujo la proyección de crecimiento económico de República Dominicana para 2026 al 3.6%, muy por debajo de las proyecciones oficiales. En contraste, el Ministerio de Hacienda proyecta un crecimiento de 3.75% para 2026, dentro de un rango de entre 3.5% y 4%. Pero para el pequeño comerciante, que ve cómo sus ventas caen mes a mes, esas cifras suenan a música lejana.

El Banco Mundial también anunció que alrededor de 5,000 mipymes podrían recibir préstamos a través de un nuevo programa de apoyo, contribuyendo a la creación de unos 8,300 empleos nuevos o mejorados. Pero la pregunta que queda en el aire es: ¿cuándo llegará ese apoyo a quienes más lo necesitan?

Impactos sectoriales: dónde están cayendo las fichas

Comercio gastronómico y nocturno: los primeros en caer

El sector de restaurantes, bares y discotecas ha sido uno de los más golpeados. La combinación de inflación, aumento de costos operativos y menor consumo discrecional ha llevado al cierre de decenas de establecimientos en todo el país. Un restaurante emblemático en la zona colonial de Santo Domingo anunció su cierre definitivo en abril de 2026, y los gremios del sector advierten que la situación podría empeorar si no se declara un estado de emergencia que permita medidas de alivio inmediatas.

Construcción: la caída que no cesa

El sector construcción cerró 2025 con una contracción de -1.8%, siendo el sector que más cayó en el año. Las pequeñas constructoras enfrentan dificultades por el bajo ritmo de la inversión privada, el encarecimiento de los insumos importados por el alza del petróleo y la inflación generalizada. La Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa de la Construcción (COPYMECON) advirtió que la inflación y los costos podrían agravar aún más la crisis del sector en 2026.

Sin embargo, hay un dato que contrasta: la construcción creció 7.6% en enero de 2026, impulsada por el gasto público y la inversión privada en grandes proyectos. Pero ese crecimiento no llega a las pequeñas empresas del sector, que siguen quedando fuera de las grandes licitaciones y los proyectos de infraestructura.

Comercio minorista: cierres de cadenas y pequeños negocios

El año 2026 arrancó con el anuncio del cierre de Claire’s, la conocida cadena de accesorios juveniles, que cesó sus operaciones en el país a partir del 31 de enero. Este tipo de cierres no es un hecho aislado; refleja una tendencia más profunda: la contracción del consumo y la reconfiguración del comercio minorista, donde las grandes cadenas internacionales también están sintiendo el impacto de la crisis.

El peso sobre los hombros: aumento salarial y presión laboral

En medio de esta tormenta, el gobierno dispuso un aumento del 8% al salario mínimo del sector privado no sectorizado, que entró en vigor en febrero de 2026. Con este ajuste, el salario mínimo en las grandes empresas alcanzará casi los RD$30,000 mensuales en 2026.

En teoría, un aumento salarial es una buena noticia para los trabajadores. En la práctica, para los pequeños y medianos empresarios que ya operan con márgenes de ganancia reducidos, este incremento se traduce en un gasto adicional que muchos no pueden absorber. El resultado es un círculo vicioso: para pagar el nuevo salario mínimo, los comercios suben precios; al subir precios, pierden clientes; al perder clientes, tienen que reducir personal o cerrar definitivamente.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) reportó que la tasa de desempleo en República Dominicana se redujo a 4.9% en 2025, una de las más bajas de la región. Pero esa cifra no refleja la realidad de los trabajadores informales ni de quienes han perdido sus empleos en los últimos meses. Y si la ola de cierres continúa, esa tasa podría empezar a subir.

Medidas a tomar para seguir abiertos hasta que pase el ventarrón

Llegados a este punto, no basta con diagnosticar. Hay que actuar. Desde Los De Abajo, desde la trinchera de los que luchan todos los días, quiero dejar estas recomendaciones claras y accionables para todos los emprendedores que aún resisten:

  1. Control férreo de costos fijos

· Revisa tus costos fijos cada semana. Negocia alquileres con los propietarios. Muchos preferirán un acuerdo a tener el local vacío.

· Compra insumos en cooperativas o en grupos de compra con otros emprendedores de la zona. El volumen te da poder de negociación.

· Revisa tus servicios básicos: ¿estás pagando de más por electricidad, internet o telefonía? Hay planes más económicos que quizás no estás aprovechando.

  1. Adapta tu oferta al nuevo bolsillo del cliente

· Introduce porciones más pequeñas, menús económicos, productos a granel o por unidad. El cliente de hoy busca maximizar cada peso.

· No pierdas al cliente por precio. Mejor vender más barato y mantener el flujo de efectivo que perder la venta por completo.

· Innova con combos y promociones que incentiven la compra sin sacrificar tu margen.

  1. Activa tu presencia digital con urgencia

· Activa ventas por WhatsApp y redes sociales con entregas a domicilio. La gente sale menos, pero sigue consumiendo desde casa.

· Un negocio sin presencia digital hoy está invisible. Si no estás en redes, no existes para una parte creciente de tus clientes potenciales.

· Capacítate gratuitamente en marketing digital. Hay muchos recursos en línea que no cuestan nada y pueden marcar la diferencia.

  1. Alianzas locales: solo se hunde el que nada solo

· Únete con otros negocios de tu zona para pedidos conjuntos, promociones cruzadas o reparto compartido.

· Crea una red de apoyo entre comerciantes del mismo sector. Compartir experiencias y estrategias te ayudará a ver soluciones que quizás no habías considerado.

· Negocia acuerdos con proveedores en conjunto con otros negocios. El poder de grupo es real.

  1. Datos, no esperanzas

· Separa 10 minutos al día para revisar tus números reales: ventas, gastos, inventario, flujo de caja.

· Si un producto no da ganancia, sustitúyelo o elimínalo. No te encariñes con lo que no funciona.

· Lleva un registro diario de tus transacciones. Puede ser en una simple hoja de cálculo, pero tiene que ser real y actualizado.

  1. Cuida tu salud mental

· Un emprendedor agotado toma malas decisiones. Date permiso para descansar, aunque sea 15 minutos al día.

· Busca apoyo en cámaras de comercio, programas municipales o grupos de apoyo empresarial. Hay recursos que pocos aprovechan.

· Habla con otros emprendedores. El aislamiento es el peor enemigo en tiempos de crisis.

  1. Aprovecha los recursos institucionales disponibles

· Promipyme mantiene tasas del 12% y prevé créditos para mipymes pese a la turbulencia económica global.

· BID Invest y el Banco Promerica RD ampliaron el financiamiento a pymes con un paquete de hasta US$80 millones para acceso al crédito.

· El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) tiene programas de fomento y difusión para apoyar a las mipymes.

· El Banco Mundial aprobó un préstamo de US$100 millones para mejorar la eficiencia en la prestación de servicios, aunque este fondo está más orientado al fortalecimiento institucional que al apoyo directo a emprendedores.

  1. Flexibilidad laboral y retención de talento

· Si tienes empleados, habla con ellos con honestidad. La transparencia genera confianza.

· Explora opciones de jornadas reducidas, trabajo por horas o comisiones antes de recurrir a despidos.

· Capacita a tu personal en múltiples funciones. Un equipo versátil es un equipo resiliente.

Conclusión: sobrevivir para crecer

No se trata de crecer ahora. Se trata de sobrevivir con cabeza fría. Ajustar, ahorrar, diversificar. El que se adapta, espera. Y el que espera con plan, vuelve a crecer.

Desde Los De Abajo, desde este movimiento cívico que nació para dar voz a los que no la tienen, les digo: sigan firmes, pero con los pies en la realidad. Esta crisis no es un castigo, es una prueba. Y como toda prueba, tiene dos caras: la que destruye a los que se rinden y la que fortalece a los que resisten con inteligencia.

Los emprendedores dominicanos hemos sobrevivido a dictaduras, a crisis bancarias, a huracanes, a pandemias. Esta crisis de choque no será la excepción. Pero para salir de esta, necesitamos más que esperanza. Necesitamos datos, estrategia, solidaridad y acción.

El mapa comercial del país está en plena reconfiguración. La pregunta no es si tu negocio va a cambiar. La pregunta es si vas a ser parte de los que se adaptan o de los que desaparecen.

La decisión es tuya. Pero recuerda: no estás solo. Desde Los De Abajo, seguimos en la lucha. Y vamos a salir de esta, más fuertes, más unidos y más conscientes de lo que realmente importa.

Sigan firmes. Ajusten. Ahorren. Diversifiquen. Y sobre todo: no se rindan.

© 2026 Panorama
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