Panorama Salud.- El fallecimiento del músico argentino Carlos «Indio» Solari, ocurrido a los 77 años a causa de un accidente cerebrovascular (ACV), reavivó el debate sobre la enfermedad de Parkinson, condición neurodegenerativa con la que convivió durante más de una década y que continúa rodeada de mitos, estigmas y desinformación.
Especialistas y organizaciones de pacientes insisten en que el Parkinson no debe considerarse una sentencia de muerte ni una causa directa de fallecimiento. Se trata de una enfermedad crónica y progresiva que afecta el sistema nervioso y cuya evolución varía de una persona a otra.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las personas con Parkinson suelen enfrentar discriminación y barreras sociales que impactan su calidad de vida, tanto en el ámbito laboral como en su participación dentro de la comunidad.
Uno de los principales mitos asociados a la enfermedad es que solo afecta a adultos mayores. Sin embargo, existen casos de inicio temprano que pueden manifestarse antes de los 50 años. Asimismo, especialistas advierten que no todos los pacientes presentan los mismos síntomas ni evolucionan de igual manera.
El Parkinson se produce cuando determinadas neuronas encargadas de producir dopamina dejan de funcionar progresivamente. Esta situación puede provocar síntomas motores como temblores, rigidez muscular, lentitud en los movimientos y problemas de equilibrio.
No obstante, expertos destacan que la enfermedad también puede generar síntomas no motores, entre ellos ansiedad, depresión, trastornos del sueño, dolor, fatiga y alteraciones cognitivas, aspectos que en muchos casos afectan significativamente la calidad de vida de los pacientes.
Actualmente no existe una cura definitiva para el Parkinson, pero diversos tratamientos farmacológicos, terapias de rehabilitación, actividad física y apoyo psicológico permiten controlar los síntomas y preservar la autonomía de quienes viven con la condición.
Asociaciones de pacientes y profesionales de la salud coinciden en que una adecuada información pública resulta fundamental para reducir los prejuicios, promover la inclusión y garantizar un mejor acompañamiento a las personas diagnosticadas y a sus familias.
La muerte del Indio Solari ha servido nuevamente para visibilizar una enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo y para recordar la importancia de combatir los estigmas que aún persisten alrededor del Parkinson.