Panorama Deportes. En diciembre de 2007, Joan Monfort tomó una fotografía de Lionel Messi, cuando tenía 20 años y comenzaba su legendaria carrera en Barcelona, y de Lamine Yamal, que solo tenía seis meses.
La imagen se publicó en un calendario benéfico de 2008, como parte de una actividad organizada por la fundación del club Barcelona y el periódico catalán Diario Sport, donde los integrantes del Barça fueron fotografiados junto a niños. El dinero recaudado se destinó a organizaciones benéficas como Unicef y diferentes ONG de Cataluña.
La tierna fotografía vuelve a acaparar reflectores, ya que el próximo domingo, Lamine Yamal y Messi, volverán a verse, pero en la cancha para competir por la Copa Mundo, en lo que para muchos es un duelo generacional entre el mejor jugador de todos los tiempos y un jugador que, a su corta edad, apunta a seguir sus pasos.
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La producción fue parte de un calendario solidario anual que el diario catalán Sport realizaba desde 2004 junto a la Fundación FC Barcelona y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). El calendario de 2008 tenía como objetivo dar a conocer los programas de la Fundación orientados a la infancia. Para la sesión, el club y su Fundación seleccionaron a los jugadores y a los niños que aparecerían en las fotos, con la participación de otros futbolistas del plantel como Andrés Iniesta, Thierry Henry, Carles Puyol y Gabriel Milito, entre otros.

Las fotos permanecieron prácticamente desconocidas hasta que el padre de Yamal, Mounir Nasraoui, las compartió en sus redes sociales en la previa al partido de España ante Alemania por los cuartos de final de la Eurocopa 2024. La viralización fue inmediata, potenciada por la actuación del extremo en la semifinal ante Francia, donde anotó el gol del empate. Ante los medios, Nasraoui describió el encuentro como “una coincidencia de la vida” y, cuando un periodista sugirió que parecía “una bendición de Leo a su hijo”, respondió con humor: “O una bendición de Lamine hacia Messi”.
El propio Yamal se enteró de la existencia de las imágenes por su padre. En una entrevista con el periodista Gerard Romero en el programa Jijantes, el futbolista reconoció: “Ni yo mismo era consciente en ese momento de que estaba con Messi”. También explicó por qué la familia tardó en hacerlas públicas: “Nunca lo hemos sacado a la luz porque al final no queríamos las comparaciones de Leo y yo”. Ante la consulta de si le molestaban esas comparaciones, fue directo: “No creo que a nadie le moleste ser comparado con el mejor jugador de la historia, pero al final son cosas que te restan porque nunca vas a ser como él”.
Monfort, que tomó las fotos en su trabajo freelance para AP, las calificó como “las más famosas que he tomado en mi vida, con diferencia”. En 2026, con Argentina y España a punto de disputar la final del Mundial, Yamal respondió a la imagen con una declaración que resume el alcance de ese reencuentro: “Espero enfrentarme a él en una final”.
Argentina y España arriban al MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey, el domingo 19 de julio con trayectorias bien distintas dentro del torneo. La Albiceleste llegó a la final por la vía de la resiliencia y el corazón; la Roja, por la de la solidez.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni fue el único de los cuatro semifinalistas que mantuvo el récord perfecto en el Mundial. Arrasó en la fase de grupos con victorias ante Argelia (3-0), Austria (2-0) y Jordania (3-1), pero la fase de eliminación directa fue otra historia. En los 16avos, necesitó el tiempo extra para deshacerse de Cabo Verde (3-2), que dos veces empató el marcador. Ante Egipto, en octavos, llegó a estar 2-0 abajo con diez minutos por jugar: Messi y Cristian Romero igualaron el partido y Enzo Fernández anotó el 3-2 en el minuto 93. En cuartos, Julián Álvarez resolvió en el minuto 112 ante Suiza (3-1 en prórroga). En semifinales, la Albiceleste venció sobre el final a Inglaterra 2-1 en Atlanta para reservar su lugar en la gran final.
España, por su parte, llegó a la definición sin fisuras defensivas. El único gol que recibió en todo el torneo fue en la victoria 2-1 ante Bélgica en cuartos. Tras un empate sin goles frente a Cabo Verde en el debut, la selección de Luis de la Fuente ganó sus seis partidos siguientes: derrotó a Arabia Saudita (4-0) y Uruguay (1-0) en grupos, luego a Austria (3-0) en los 16avos, a Portugal (1-0) en octavos gracias a un gol de Mikel Merino en el minuto 90, a Bélgica en cuartos y finalmente a Francia (2-0) en la semifinal en Dallas, donde Lamine Yamal —un día después de cumplir 19 años— provocó el penal que abrió el marcador. Con esa victoria, España igualó la racha de 37 partidos invictos, la más larga de la historia del fútbol internacional, superando justamente a la marca de Argentina.