Panorama Internacional. El Gobierno de Japón evalúa modificar las condiciones para otorgar la nacionalidad a extranjeros, estableciendo como criterio principal un período de al menos 10 años de residencia continua, lo que representa un endurecimiento frente a las reglas actuales.
Según reportes recientes, la medida no implicaría necesariamente un cambio directo en la ley, sino en la forma en que se aplica el proceso de naturalización, elevando en la práctica el tiempo requerido para aprobar solicitudes.
Actualmente, la legislación japonesa permite solicitar la nacionalidad con cinco años de residencia continua.
Sin embargo, con la nueva orientación:
A pesar de la confusión en redes, Japón no ha aprobado una apertura a la doble nacionalidad.
De hecho, el país mantiene una política estricta:
El debate surge porque el Gobierno considera que el proceso actual es más flexible que el de residencia permanente, lo que ha generado cuestionamientos dentro de sectores políticos.
La intención es garantizar que quienes obtengan la nacionalidad tengan una integración más profunda y sostenida en la sociedad japonesa.
Japón es uno de los países con políticas migratorias más estrictas del mundo, y tradicionalmente ha limitado tanto la inmigración como la doble nacionalidad.