Panorama Salud.- En un recorrido exclusivo para A Primera Hora, de Telemedios Canal 8 y LASO TV, la periodista Lorenny Solano conoció de primera mano las modernas instalaciones del Servicio de Emergencias de Israel, Magen David Adom (MDA), donde se procesa la reserva nacional de sangre del país en un edificio soterrado, antibombas, antimísiles y completamente blindado, diseñado para garantizar su funcionamiento continuo en caso de catástrofe o guerra.
Chaim Rafalowski, Director de Gestión de Desastres del MDA, destacó la importancia de la lógica preventiva que guía la política de sangre en Israel. “Esa sangre es un compromiso social. Yo doy mi sangre gratis y el sistema me la proporcionará gratis cuando lo necesite”, afirmó. Según explicó, todo ciudadano que requiera sangre en Israel tiene acceso gratuito, gracias a un sistema digital que coordina hospitales y bancos de sangre sin intervención directa de familiares.
Rafalowski señaló que más de 20 unidades móviles recorren el país diariamente para gestionar donantes, mientras que la educación cívica asegura que la población comprenda la importancia de la donación de sangre. El MDA utiliza equipos de última generación de origen alemán que permiten conservar la sangre hasta por 10 años, excepto las plaquetas, cuya vigencia es de cinco días.
En el sótano del tercer piso, el Centro Nacional de Operaciones monitorea en tiempo real todas las ambulancias activas y disponibles, optimizando la atención a pacientes. Sobre la posibilidad de asistir emergencias internacionales, Rafalowski fue categórico: “Podríamos enviar unidades de sangre, pero llegarían 48 o 60 horas después del incidente, demasiado tarde. Por eso, las reservas locales son fundamentales”.
El MDA mantiene una reserva estándar de aproximadamente 3,000 unidades de sangre y un sistema logístico nacional que permite al Ministerio de Salud y a los hospitales consultar inventarios por grupo sanguíneo y coordinar traslados según la demanda quirúrgica o emergencias.
Además, el MDA opera un banco nacional de leche materna, que garantiza suministro gratuito a madres lactantes que, por salud o ritmo de vida, no pueden alimentar directamente a sus bebés. El alimento se entrega únicamente a través de indicación pediátrica, asegurando que los menores reciban la nutrición necesaria en su etapa de mayor desarrollo.
La cobertura de Lorenny Solano puso de relieve dos mensajes clave transmitidos por Rafalowski: la sangre es un bien social que requiere políticas públicas y cultura cívica de donación voluntaria; y la logística y capacidad de respuesta —no solo la donación puntual— determinan la diferencia entre salvar vidas o enfrentar tragedias evitables.