Panorama Internacional. El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, afirmó que su país establecerá una “zona de seguridad” dentro del sur del Líbano una vez concluya la actual guerra contra el grupo islamista Hezbolá, en una medida que supone una posible ocupación prolongada de ese territorio.
Según explicó, las Fuerzas de Defensa de Israel se posicionarán en una franja defensiva dentro de territorio libanés y mantendrán el control de seguridad “hasta el Litani”, un río ubicado a unos 30 kilómetros al norte de la frontera entre ambos países. El objetivo, dijo, es crear una línea de contención frente a ataques con misiles y otras amenazas del grupo armado.
El plan va más allá de una operación temporal. Katz adelantó que Israel mantendría una presencia militar sostenida en esa zona, incluso impidiendo el retorno de cientos de miles de desplazados libaneses hasta que se garantice la seguridad en el norte de Israel.
Además, el ministro indicó que las fuerzas israelíes podrían demoler viviendas en aldeas cercanas a la frontera, siguiendo modelos de operaciones previas en Gaza, con el argumento de eliminar infraestructuras utilizadas por Hezbolá.
Este anuncio se produce en medio de una escalada del conflicto en la región, con intensos bombardeos y operaciones terrestres en el sur del Líbano. Analistas advierten que la creación de esta “zona de seguridad” podría aumentar las tensiones regionales y prolongar el enfrentamiento, además de generar una crisis humanitaria por el desplazamiento masivo de civiles.
La propuesta también revive precedentes históricos, ya que Israel mantuvo una franja de seguridad en el sur del Líbano entre 1982 y 2000, lo que añade preocupación internacional sobre una posible ocupación prolongada en el contexto del actual conflicto.