Panorama Nacional. Los pozos tubulares, perforados por doquier, sin control ni supervisión técnica rigurosa, representan la única fuente de agua para miles de residentes en Verón; pero detrás de esta irregularidad existe una amenaza invisible y peligrosa para la salud humana: la contaminación del subsuelo por infiltraciones de aguas residuales, residuos sólidos mal gestionados, sustancias químicas y metales pesados.
La práctica generalizada es perforar pozos e improvisar lo que el Estado aún no le ha construido a esta comunidad: un acueducto múltiple y un sistema de alcantarillado integral ajustado a la realidad de una comunidad en constante crecimiento poblacional.
Lo lamentable de esta situación es que mientras no sea efectiva la construcción del acueducto, pautada en los planes de gobierno, las personas necesitan del agua para subsistir pese a la contaminación que precede de ellas.
Es decir; que se trata de un mal necesario, debido a que la falta del acueducto obliga a la gente a buscar el agua como pueda”, cientos de familias dependen de pozos excavados sin planificación ni control técnico, en un territorio donde conviven la expansión inmobiliaria, el turismo masivo y una infraestructura urbana deficiente.
Nota: Estas informaciones están contenidas en un reportaje completo realizado por Panorama que incluye testigos, datos e imágenes reales y verificadas.