Panorama Internacional. El “Kardashian de Cheshire”, es el nombre con el que se autodenominaba Jack Watkin, un joven de 26 años que estafó a amigos, familiares y empresarios por casi £200.000 libras esterlinas, unos 274 mil dólares.
Según la investigación, Watkin ofrecía inversiones en la compra de exclusivos bolsos Hermès, prometiendo rentabilidad rápida y acceso privilegiado al mercado de reventa.
El acusado afirmaba tener vínculos personales con directivos de la marca, cercanía que supuestamente le permitía adquirir los bolsos antes de que llegaran al mercado.
Además de la estafa, el joven fue declarado culpable de posesión y creación de material de pornografía infantil.
El fiscal Matthew Kerruish-Jones explicó ante el Tribunal de la Corona de Chester que el acusado aparentaba una vida de lujos para generar confianza en sus víctimas, principalmente a través de redes sociales.
“Exhibió una apariencia de vida glamorosa y lujosa. Esa imagen generó confianza y llevó a varias personas a entregarle grandes sumas de dinero con la promesa de beneficios económicos o productos exclusivos. Ninguna de estas promesas se cumplió”, afirmó.
Watkin usaba el dinero de sus víctimas para tener una vida lujosa. Durante seis meses vivió en el hotel Dorchester de Mayfair, Londres, acumulando una cuenta superior a £136.000 (USD 186 mil). También gastó más de £22.000 (30.000 dólares) en traslados en Rolls-Royce con chófer y casi £68.000 (93 mil USD) en compras en Harrods. Al momento de su detención, la policía incautó una colección de ropa y artículos de diseño almacenados en Knightsbridge.
En 2016 el joven participó en el documental de Channel 4 Rich Kids of Instagram, donde afirmó vivir en una mansión con piscina en Alderley Edge, disponer de un jet privado y poseer una flota de autos valuada en más de 2 millones de dólares.
Los fraudes alcanzaron tanto a familiares, como su padre con 19 mil dólares, hasta personas de su entorno social y empresarial, como una amiga a la que estafó con 134 mil dólares.
El engaño llegó a su fin cuando varias víctimas notificaron a la policía en marzo del año pasado, tras no recibir el dinero prometido y Watkin fue arrestado.
Al ser interrogado, el acusado afirmó que su vida era financiada por su madre y una pareja no identificada. Alegó además que las víctimas le debían dinero.
En cuanto al material de pornografía infantil que las autoridades encontraron en el teléfono de Watkin, se le condenó por cinco cargos de creación de imágenes indecentes de menores, dos cargos de posesión de imágenes indecentes, un cargo de posesión de una imagen prohibida, un cargo de posesión de una imagen pornográfica extrema, cargos que se suman a una condena previa por conducción en estado de ebriedad.