Panorama con el Barrio. – Lo que comenzó como una obra esperada por toda una comunidad hoy representa un verdadero dolor de cabeza para cientos de familias. En la calle San Antonio con respaldo Figueroa, en el sector Los Alcarrizos, los trabajos de rehabilitación iniciados hace varios meses por el Ministerio de Obras Públicas permanecen paralizados, mientras los residentes aseguran que viven entre el polvo, el lodo y la incertidumbre.
Un equipo de Panorama recorrió la zona para conocer de primera mano las denuncias de los comunitarios, quienes afirman que la obra fue abandonada sin ofrecer ninguna explicación.
Rafael Gálvez recuerda que la comunidad recibió con entusiasmo el inicio de los trabajos.
«Cuando comenzaron estábamos todos alegres porque pensábamos que por fin íbamos a salir de esta calle llena de hoyos. Pero cuando la obra estaba bastante avanzada, simplemente se fueron a trabajar a otros sectores y nos dejaron así», narró.
Según explica, la situación se ha vuelto insoportable.
«Cuando hace sol vivimos respirando polvo y cuando llueve todo esto se convierte en un lodazal», se quejó.
Otra de las residentes, Germonia Beltrán, calificó el panorama como caótico: «La calle estaba en mejores condiciones antes de que la intervinieran. Desde noviembre del año pasado la dejaron abandonada y prácticamente lo que comemos aquí es polvo».
También manifestó preocupación por la instalación de la tubería de agua potable, las cuales, según explicó, también dejaronparte de la tubería sin terminar.
Las consecuencias también afectan directamente a los pequeños comerciantes, como a María Antonia Mota, propietaria de un negocio en la zona, quien explica que el polvo ha reducido considerablemente sus ventas.
«Tengo que mantener los productos tapados porque todo se llena de polvo. Incluso les hacemos señas a los camiones para que reduzcan la velocidad porque el polvazo es terrible», manifestó.
La comerciante asegura que la comunidad ha contemplado realizar protestas para llamar la atención de las autoridades.
«Nosotros ya no aguantamos más esta situación. Pensamos hasta hacer una huelga porque aquí nadie nos da una respuesta», dijo indignada.
Por otro lado, José Manuel Castillo afirma que fueron intervenidos más de dos kilómetros de calle y que cuando llueve, el agua entra a los negocios porque dejaron las aceras sin terminar.
Según explicó, entre los residentes circula la versión de que la paralización estaría relacionada con la falta de desembolsos económicos.
«Lo que dicen es que Obras Públicas todavía no le ha pagado al ingeniero encargado y por eso la obra está detenida. Eso es lo que comentan los trabajadores», reveló.
Castillo destacó además que la vía sirve como acceso alterno para numerosos vehículos y comunica con la autopista Duarte, por lo que el deterioro afecta a un importante flujo de tránsito diariamente.
Félix Durán también denunció las consecuencias económicas y de salud que enfrenta la comunidad.
«No hay mucho que explicar porque las imágenes hablan por sí solas. Estamos respirando polvo todos los días y eso nos está enfermando», enfatizó.
Asegura que el negocio familiar ha sufrido pérdidas significativas desde que comenzaron los trabajos.
«Las ventas han caído totalmente. Llevamos casi un año con esta situación y el negocio prácticamente está quebrado. Esperamos que Obras Públicas resuelva cuanto antes porque ya no soportamos más esto», sostuvo.
Mientras las autoridades no ofrecen una explicación oficial sobre la paralización de la obra, los residentes de la calle San Antonio y respaldo Figueroa continúan esperando que los trabajos sean retomados para poner fin a una situación que, aseguran, afecta su salud, su economía y su calidad de vida.