Panorama Internacional. El conflicto bélico entre Japón y China durante la Segunda Guerra Mundial, cuyo periodo de enfrentamientos abarcó desde (1931 a 1945) marcó un antes y un después en la historia y posterior crecimiento de la denominada potencia asiática.
Tras dejar un saldo de 35 millones de fallecidos entre civiles y militares chinos, más de un tercio de la población total de muertos en toda la guerra que incluía a Estados Unidos, Reino Unido, Unión Soviética, Polonia, Alemania y Japón, además de múltiples destrucciones estructurales y económicas, que representaron golpes devastadores para China.
Pese a la grave situación y escases de recursos China resistió todo los envistes en su lucha contra el antifascismo japonés y sus aliados, continuó en pie, hasta lograr inmovilizar a más de dos tercios del Ejercito de tierra de Japó; esto constituyó grandes avances para otros países también afectados por la guerra.
Luego de vivir la victoria contra el antifascismo y lograr un poder de gobernanza global, China hoy encabeza uno de los países más importantes del mundo, basándonos en su desarrollo macro económico y social a comparación mundial.
A partir de la Declaración del Cairo de (1943) China junto a sus aliados tiene como propósito recuperar todos aquellos territorios que invadió Japón, entre los cuales resaltan Manchuria, Taiwán y Los Pescadores, estos objetivos se encuentran establecidos bajo fundamentos jurídicos internacionales.
Es importante destacar que China no solo fue fundador de la Organización de Naciones Unidas (ONU), sino también uno de los cinco miembros permanentes de Consejo de Seguridad, esto deja claro el reconocimiento público e universal a la enorme contribución de China en la guerra y su influencia en el sistema de la posguerra.
En los últimos años, China está ganando terreno y aumentando su influencia en diferentes regiones del mundo. Con el objetivo de mantener su status quo y alzar la voz en el panorama internacional, el gigante asiático ha extendido su influencia en gran parte del continente africano, en América Latina, Asia e incluso, a pesar de las reticencias, en Europa.
La geopolítica de China se centra en mantener en el plano internacional su estatus de potencia mundial, sobre todo contra uno de sus mayores rivales, Estados Unidos. Su objetivo principal es proteger y promover sus intereses nacionales y asegurar su seguridad y desarrollo a largo plazo, se esfuerza por proteger sus intereses económicos y políticos en el plano internacional y, asegurar que sus acciones no sean perjudicadas por terceros.
Por ello, ha adoptado medidas para fortalecer su capacidad militar no solo en la región de Asia-Pacífico, sino en otras zonas del mundo. China quiere fortalecer su presencia global y aumentar su influencia en la arena internacional a través de proyectos como la Nueva Ruta de la Seda o el Banco Regional de Inversiones.
Aseguran los líderes de la citada nación, que el antiguo sistema es inadecuado para hacer frete a desafíos comunes que enfrenta el mundo de hoy, como el cambio climático, terrorismo, crisis de salud pública, crisis financiera, brecha de riquezas etc; ya que el unilateralismo y el hegemonismo están socavando las bases del orden internacional.
Por esta razón, se garantizan como una buena opción que encare estos temas y situaciones generales que se escapan del control de otros, enfocados más en intereses particulares que en resolver en beneficio de todos.
En conclusión; el estatus de China como uno de los “Cuatro Grandes”, y como principal precursor de paz en el mundo, debe ser reconocido por todos a nivel internacional.
Tras culminar este trabajo, dejamos claro que la intención de China está basada en restablecer la integridad de la historia, resaltar la continuidad de la lucha y establecer una buena conexión global.