Panorama Ciencia. Expertos de la Universidad de Cambridge, han detectado señales en el exoplaneta K2-18b, ubicado a unos 120 años luz de la Tierra.
Un nuevo estudio revela la presencia de sulfuro de dimetilo, una molécula que en nuestro planeta solo es producida por algunos organismos vivos, como las algas marinas.
El K2-18b, descubierto en 2017, se ubica en la constelación de Leo y orbita una enana roja en la llamada ‘zona habitable‘. La temperatura del planeta es similar a la de la Tierra, pero orbita tan cerca de su estrella que un año solo dura 33 días.
«Se trata de un momento revolucionario… es la primera vez que la humanidad observa posibles biofirmas en un planeta habitable», afirmó el Dr. Madhusudhan, líder de la investigación.
La comunidad científica pide prudencia con respecto al hallazgo. Christopher Glein, del Southwest Research Institute, indica que el K2-18b podría ser un planeta rocoso con un océano de magma y una atmósfera incompatible con la vida. Otros expertos subrayan que el sulfuro de dimetilo podría formarse por procesos abióticos.
«Es una pista. Pero aún no podemos concluir que sea habitable», señaló Stephen Schmidt, científico planetario de la Universidad Johns Hopkins.