Panorama Internacional. – Delcy Rodríguez juró este lunes como presidenta de la República Bolivariana de Venezuela ante la Asamblea Nacional, en cumplimiento de una orden del Tribunal Supremo de Justicia, tras la ausencia forzada del jefe del Estado, Nicolás Maduro, quien fue capturado el pasado sábado por autoridades de Estados Unidos.
La designación fue calificada como un “secuestro” por Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario, quien aseguró que su padre y la ex primera dama Cilia Flores “más temprano que tarde estarán con nosotros”.
Previo a la juramentación de Rodríguez, Maduro Guerra —conocido como Nicolasito— pronunció un discurso en el que denunció la intervención estadounidense y advirtió que se trata de una amenaza a la estabilidad política global. “Desde Estados Unidos están desafiando a una estirpe histórica. Si ellos son Monroe, nosotros somos Simón Bolívar”, expresó, al tiempo que llamó a la comunidad internacional a rechazar lo que calificó como la normalización del “secuestro de un Estado”.
En su intervención, sostuvo que la intromisión de Washington en los asuntos venezolanos constituye “una amenaza directa a la humanidad y a la igualdad soberana de las naciones”.
Durante la sesión legislativa, Maduro Guerra propuso la ratificación de Jorge Rodríguez —hermano de la nueva presidenta— como presidente de la Asamblea Nacional, así como el nombramiento de Pedro Infante como vicepresidente de la República, en sustitución de Delcy Rodríguez. Además, Grecia Colmenares, ministra del Poder Popular para la Juventud, fue postulada como segunda vicepresidenta.
Desde la oposición, el diputado Stalin González reclamó la liberación de los presos políticos, cifrados en 863 por la ONG Foro Penal. En un discurso leído en nombre de otros 12 legisladores que se desmarcaron de la principal coalición opositora, González afirmó: “No seremos cómplices ni aceptamos una institucionalidad de fachada. Creemos en la ley, en el voto como herramienta democrática y en el reencuentro de todos los venezolanos”.
Con su juramentación, Delcy Rodríguez se convierte en la primera mujer en asumir la Presidencia de Venezuela, aunque lo hace en un contexto de transición excepcional y con una legitimidad cuestionada tanto dentro como fuera del país. Rodríguez ya había asumido el cargo de presidenta encargada durante el fin de semana, como parte de sus funciones constitucionales como vicepresidenta, puesto que ocupaba desde junio de 2018.
El ascenso de Rodríguez ocurre en medio de una profunda crisis institucional y diplomática, tras una serie de acciones del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump que han impactado directamente al Ejecutivo venezolano. Nicolás Maduro, quien gobernaba desde 2013 tras la muerte de Hugo Chávez, dejó el poder de manera forzada el sábado, cuando fue detenido junto a su esposa en su residencia de Caracas y trasladado posteriormente a una prisión en el sur de Nueva York.