Panorama Judicial.- La Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional anuló la sentencia dictada en primer grado contra el cirujano plástico doctor Asmín Aquino Rodríguez y al Centro de Cirugías Plásticas y Especializadas de Santo Domingo, S.A., (CECIP), quienes fueron demandado por supuesta mala práctica médica en el 2020.
El citado tribunal descargó, además, de toda responsabilidad penal y civil al reconocido médico cirujano y al CECIP, así como de eximir a las partes del pago de las costas causadas en grado de apelación, asimismo ordenó la notificación de la presente decisión al Juez de la ejecución de la pena de la jurisdicción correspondiente.
La decisión se basó en la constatación de que la sentencia impugnada contiene los “vicios y agravios”, tal y como había denunciado Aquino Rodríguez, así como falsedades en las acusaciones en su contra.
“No existe ninguna prueba de que dicha mala práctica médica, ya que la paciente nunca ha querido regresar al país, la cual se encuentra en los Estado Unidos, para que un grupo de especialistas determine si el procedimiento realizado fue incorrecto”, sostuvo Asmín Aquino.
A causas de las debilidades del sistema, al doctor Asmín Aquino le fueron embargadas sus cuentas de bancos y se le colocó de forma arbitraria un impedimento de salida
Luego de la sentencia a su favor, el cirujano, Asmín Aquino, exhortó a los médicos dominicanos, en especial los especialistas en las distintas áreas de cirugía, hacer las cosas de forma correcta, y no tener miedo y abrir los ojos para no ser víctima de extorsiones y trampas de grupos organizado para tales fines.
Asimismo, llamó a los galenos a ser claros con los pacientes y vigilar de cerca quienes visitan sus oficinas y sus intenciones.
En abril de 2024, la jueza de la Segunda Sala Penal del Distrito Nacional, Clara Luz Almonte, condenó a un mes de prisión y el pago de una indemnización ascendente a dos millones de pesos al cirujano plástico y al Centro de Cirugías Plásticas y Especialidades (CECIP), tras encontrarlos culpables de mala práctica médica.
La magistrada acogió una demanda interpuesta por la señora Sulandy Altagracia Crucet, a través de su abogado Ernesto Félix Santos, a raíz de que en 2020 el referido especialista le colocó unos implantes mamarios y le practicó una liposucción que supuestamente produjeron resultados adversos en la paciente.
La víctima contó al tribunal que, al margen del pago de los procedimientos quirúrgicos, se sometió, por recomendaciones del galeno, a 10 masajes postquirúrgicos que tuvieron un costo de cinco mil dólares, esto para garantizar los mejores resultados.
No obstante, estableció que una vez llamó al doctor Aquino para explicarle las irregularidades que presentaba en su cuerpo, este se negó a atenderla.