Santo Domingo, RD. – Cientos de feligreses se trasladaron al Santo Cerro de La Vega y a las diferentes congregaciones católicas la mañana de este domingo para celebrar la solemnidad de Nuestra Señora de las Mercedes, patrona del pueblo dominicano, que se celebra todos los 24 de septiembre.
La historia de Nuestra Señora de las Mercedes se remonta al siglo XIII en la ciudad de Barcelona, España. Según la leyenda, la Virgen María se apareció a San Pedro Nolasco, fundador de la Orden de la Merced, y le entregó el hábito de la orden. Desde entonces, Nuestra Señora de las Mercedes se convirtió en la patrona de los mercedarios y de los cautivos, y se le atribuyó el título de «La Virgen de los Cautivos», por su intercesión en la liberación de prisioneros.
La devoción a Nuestra Señora de las Mercedes llegó a América a través de los conquistadores españoles. Se dice que Cristóbal Colón llevó una imagen de la Virgen de las Mercedes en su segundo viaje al Nuevo Mundo en 1493, y desde entonces, su culto se extendió por todo el continente.
En la República Dominicana, la Virgen de las Mercedes se convirtió en un símbolo de unidad y protección para los habitantes de la isla, y su festividad se celebra con gran fervor y devoción.
El Santo Cerro de La Vega
En el Santo Cerro de La Vega, ubicado en la provincia de La Vega, se encuentra un lugar de gran relevancia histórica y religiosa. Es en este cerro donde se erige el Santuario de Nuestra Señora de las Mercedes, un sitio de peregrinación para miles de devotos que llegan cada año para rendir homenaje a la patrona y experimentar la belleza de este lugar sagrado.
La festividad de Nuestra Señora de las Mercedes en Santo Cerro de La Vega es una ocasión única en la que los fieles suben la empinada colina para visitar el santuario, donde se celebra una misa especial en honor a la Virgen. Desde lo alto del cerro, los devotos pueden disfrutar de impresionantes vistas panorámicas y experimentar la tranquilidad espiritual que ofrece este entorno.
La jornada culmina con una procesión que desciende desde el Santo Cerro hacia la ciudad de La Vega, donde se une a la procesión principal de Santo Domingo. Durante la procesión, los participantes danzan al ritmo de música tradicional dominicana y realizan ofrendas a la Virgen, como flores y velas.
La festividad de Nuestra Señora de las Mercedes, que abarca tanto Santo Domingo como el Santo Cerro de La Vega, es un recordatorio de la rica historia religiosa y cultural de la República Dominicana y de la influencia de la fe en la vida de sus habitantes. Cada año, esta celebración reafirma la devoción del pueblo dominicano hacia su patrona y su compromiso de mantener viva esta tradición centenaria en América.