Actualidad Salud

¿Crees que estuviste expuesto al VIH?, conoce el tratamiento de emergencia que puede prevenir el virus

Tratamiento de emergencia puede evitar el VIH
Tratamiento de emergencia puede evitar el VIH
COMPARTIR

Panorama Salud._ El Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) continúa siendo uno de los principales desafíos de salud pública a nivel mundial. Aunque los avances médicos han permitido que las personas que portan el virus tengan una mejor calidad de vida, la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para reducir nuevos casos.

En República Dominicana, el Consejo Nacional para el VHI y el Sida (CONAVIHSIDA), se mantienen programas de prevención, diagnóstico y tratamiento para enfrentar la condición. Sin embargo, muchas personas aún desconocen que existe una medida de emergencia capaz de disminuir significativamente el riesgo de contraer el VIH después de una posible exposición al virus.

Esta alternativa, conocida como Profilaxis Post-Exposición (PEP), consiste en un tratamiento con medicamentos antirretrovirales que debe iniciarse lo antes posible tras una situación de riesgo.

Las exposiciones pueden ocurrir por relaciones sexuales sin protección, agresiones sexuales, accidentes laborales con material biológico potencialmente contaminado o por compartir equipos de inyección. En estos casos, actuar rápidamente puede marcar la diferencia.

Especialistas advierten que la PEP no sustituye las medidas de prevención habituales, como el uso correcto del preservativo o la Profilaxis Pre-Exposición (PrEP) en personas con riesgo continuo, pero sí representa una herramienta clave cuando ya ha ocurrido una exposición potencial al virus.

Conavihsida: 20 mil personas con VIH abandonaron tratamiento

¿Qué es la PEP y cómo funciona?

La Profilaxis Post-Exposición (PEP) es una estrategia de prevención dirigida a personas que no viven con VIH, pero que han estado expuestas al virus a través de una situación considerada de riesgo.

Consiste en la administración de medicamentos antirretrovirales durante al menos 28 días consecutivos. Estos fármacos circulan por el organismo e impiden que el virus entre en las células humanas y se multiplique, reduciendo así las probabilidades de que se establezca una infección.

Cuando se utiliza de forma adecuada y se completa el tratamiento según las indicaciones médicas, la PEP puede reducir el riesgo de contraer el VIH hasta en un 90 %.

¿Quiénes deberían considerar este tratamiento?

La PEP puede estar indicada en diversas situaciones, entre ellas:

  • Relaciones sexuales sin protección con una persona que vive con VIH o cuyo estado serológico es desconocido.
  • Casos de violencia sexual.
  • Accidentes ocupacionales con material biológico potencialmente infectado, como pinchazos con agujas.
  • Compartir equipos de inyección que pudieran estar contaminados.

Ante cualquiera de estas circunstancias, los expertos recomiendan acudir de inmediato a un hospital, centro de salud o unidad especializada en atención integral para VIH, donde el personal médico podrá evaluar el riesgo y determinar si corresponde iniciar el tratamiento.

La importancia de actuar antes de las 72 horas

El tiempo es un factor determinante para la efectividad de la PEP.

Las recomendaciones establecen que el tratamiento debe iniciarse lo antes posible tras la exposición. Lo ideal es comenzar dentro de las primeras dos horas, aunque puede administrarse hasta un máximo de 72 horas después del evento de riesgo.

Una vez transcurrido ese período, la eficacia disminuye considerablemente y, en la mayoría de los casos, la PEP deja de estar indicada.

Por esta razón, los especialistas insisten en que ninguna persona debe esperar la aparición de síntomas o retrasar la consulta médica si cree haber estado expuesta al VIH.

Seguimiento médico y pruebas posteriores

El proceso no concluye al iniciar la medicación.

Los pacientes deben recibir seguimiento médico para evaluar la adherencia al tratamiento, detectar posibles efectos adversos y monitorear su evolución clínica.

Generalmente, durante las primeras semanas se realizan controles para verificar que el tratamiento esté siendo cumplido correctamente y para brindar orientación adicional al paciente.

Asimismo, se realizan pruebas de VIH conforme a los protocolos establecidos para confirmar que no se produjo la infección. Dependiendo de cada caso, también puede recomendarse una evaluación para determinar si la persona es candidata a la Profilaxis Pre-Exposición (PrEP), una estrategia preventiva dirigida a quienes mantienen un riesgo continuo de exposición al virus.

La prevención sigue siendo la mejor estrategia

Aunque la PEP constituye una herramienta eficaz de emergencia, los especialistas recuerdan que la prevención continúa siendo la principal defensa contra el VIH.

El uso correcto y constante del preservativo, la realización periódica de pruebas de VIH, el acceso oportuno a los servicios de salud y la educación basada en información confiable son medidas fundamentales para reducir el riesgo de transmisión.

En República Dominicana existen servicios de atención especializados que ofrecen orientación, diagnóstico y tratamiento a las personas que lo necesiten. Por ello, si alguien considera que estuvo expuesto al virus, no debe automedicarse ni esperar a que aparezcan síntomas para buscar ayuda.

Conocer que existe una opción de emergencia como la PEP puede marcar la diferencia después de una exposición potencial al VIH. Sin embargo, la rapidez para actuar y el cumplimiento del tratamiento son elementos clave para que esta estrategia preventiva tenga éxito y contribuya a reducir nuevas transmisiones.

Cristina Mendoza

© 2026 Panorama
To top