LOS ÁNGELES, Estados Unidos de América.- Casi se podía sentir a los D-backs dejando salir su frustración con cada golpe, desterrando los demonios que los han atormentado en el Dodger Stadium. Durante años fueron el juego de los Dodgers, su hermano pequeño, un equipo que no se consideraba digno de ser su rival.
En el Juego 1 de la Serie Divisional de la Liga Nacional el sábado por la noche, los D-backs dieron aviso de que esos días podrían ser cosa del pasado al vencer a Clayton Kershaw y los Dodgers, 11-2.
No pasó mucho tiempo para darse cuenta de que ésta iba a ser la noche de los D-backs. Los primeros cinco bateadores que fueron al plato contra Kershaw batearon bolas con velocidades de salida de 115.7 mph, 109.6, 99.4, 105.7 y 110.8.
Para cuando eso terminó, los D-backs habían silenciado a la multitud llena al anotar cinco carreras. Continuarían anotando seis en el cuadro y Kershaw se iría habiendo retirado solo a un bateador.

Nadie con el uniforme de los #Dbacks ha tenido más hits en un juego de postemporada que Tommy esta noche.
Por si acaso, los D-backs agregaron tres carreras más en la segunda y aunque jugaron siete entradas más, el juego había terminado. La pregunta ahora es si la serie también lo es o si esto no fue más que una mala salida para un futuro miembro del Salón de la Fama.
El segundo juego de esta serie al mejor de cinco será aquí el lunes por la noche, cuando Zac Gallen será titular para los D-backs frente al novato de los Dodgers, Bobby Miller.