Panorama Internacional.- Cuba vivirá este lunes una de las jornadas más críticas de su actual crisis energética, con apagones que afectarán de manera simultánea hasta al 66 % del territorio nacional, según estimaciones de la estatal Unión Eléctrica (UNE).
La empresa, dependiente del Ministerio de Energía y Minas, informó que durante el horario de mayor demanda la capacidad de generación será de apenas 1,133 megavatios (MW), frente a una demanda máxima prevista de 3,250 MW.
El déficit energético alcanzará los 2,117 MW, mientras que la afectación real programada para evitar apagones desordenados será de aproximadamente 1,147 MW.
La isla atraviesa una severa crisis energética desde mediados de 2024, situación que se ha agravado en los últimos meses debido a la escasez de combustible y los problemas estructurales del sistema eléctrico nacional.
Actualmente, en Havana se registran cortes eléctricos que superan las 22 horas diarias, mientras que en otras provincias los apagones pueden extenderse durante dos días consecutivos.
La falta de combustible ha provocado la paralización total de los motores de generación que funcionan con diésel y fueloil, responsables de aproximadamente el 40 % de la producción eléctrica del país.
A esto se suman las constantes averías en las plantas termoeléctricas, muchas de ellas con décadas de funcionamiento y escasa inversión en mantenimiento.
Este lunes, nueve de las 16 unidades termoeléctricas del país permanecían fuera de servicio por averías o mantenimiento, incluyendo la central Antonio Guiteras, considerada la principal planta generadora de Cuba.
El restante 20 % de la matriz energética cubana proviene del gas y de fuentes renovables, especialmente proyectos solares impulsados recientemente con apoyo de China.
Expertos estiman que Cuba necesita alrededor de 100 mil barriles diarios de petróleo para cubrir sus necesidades energéticas, aunque solo unos 40 mil provienen de producción nacional.
Diversos estudios independientes calculan que el país requeriría entre 8 mil y 10 mil millones de dólares para recuperar completamente su sistema eléctrico.
La crisis energética ha agravado además la situación económica de la isla, cuya economía acumula una contracción superior al 15 % del Producto Interno Bruto entre 2020 y 2025, mientras las proyecciones apuntan a una nueva caída económica este año.