Panorama. Hoy el ministro de Educación, Ángel Hernández, cumple dos años en el cargo. El catedrático universitario y exrector de la Universidad Abierta para Adultos (UAPA) llegó con una maleta cargada de promesas, anhelos incumplidos y un lastre de denuncias de irregularidades en su gestión.
Según su discurso al asumir el cargo, priorizaría la calidad de los aprendizajes y propiciaría la existencia de condiciones materiales indispensables que favorecieran los estudios de los estudiantes.
¿Qué estamos viendo?
Centros que, a pesar de los recursos que posee el Ministerio de Educación, están en condiciones precarias: con letrinas, sin comedor y otras debilidades estructurales que obstaculizan el aprendizaje. Un reportaje de Toda la Verdad arrojó la situación de muchas escuelas.
Dentro de su diagnóstico, indicó que para lograr mejores resultados en la calidad de los aprendizajes se requería cumplir con el calendario académico, por lo cual trabajaría con transparencia y armonía, abierto al diálogo con la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), los padres y familias de los estudiantes, y todos los sectores que inciden en el desarrollo de la educación.
Resultados
En septiembre, el ministro Ángel Hernández se estrenó en un desafortunado incidente con una comisión de legisladores que visitó su despacho, a quienes les solicitó salir del mismo en un tono de voz humillante, según indicó la diputada Ydenia Doñé.
A Hernández también se le ha hecho difícil mantener una actitud conciliadora con los maestros, en especial con la Asociación Dominicana de Profesores (ADP). Sus manifestaciones se reducen a frases como:
«La sociedad debe exigirle a la ADP que cumpla con los estudiantes.»
“Abinader no va a perder la reelección porque los maestros se paralicen.”
«No podemos incentivar un 17% a maestros deficientes.»
Por supuesto, sería injusto pretender que el ministro y el sistema premien a maestros con bajo desempeño o celebren las protestas, pero los encargados de la formación de los estudiantes dominicanos merecen mayor distinción en la palabra, y más de un ministro que debe invitar a la prudencia y serenidad.

Hernández, hasta el momento, continúa siendo muy descortés, y así lo denunció la gloria de la educación dominicana, Jacqueline Malagón, quien, tras años de servicio al Estado mediante asesorías en materia educativa, denunció la desconsideración de la que había sido víctima por parte de Hernández.
Licitaciones y asesores
Tras asumir el cargo, Hernández ha estado envuelto en polémicas por el cuestionable manejo de algunos contratos.El principal de todos es la contratación de la universidad de su propiedad para una consultoría por 13 millones de pesos. La denuncia de esta irregularidad llevó al ministro a reaccionar intimidando a los periodistas Alfredo de la Cruz y Najib Chahede.
Posteriormente, el comunicador Elías Cornelio reveló otros contratos de la UAPA con el Minerd.
«Errores» de licitación
Tras una denuncia de la plataforma Somos Pueblo, que presentó una licitación por 50 mil 547 millones de pesos para estaciones de carga eléctrica para vehículos del Sistema Nacional de Transporte Estudiantil (TRAE), el Minerd aclaró que autorizó RD$168,557,478.00, y que esto había sido un «error» de digitación.
Libros
El ministro no solo fue acusado de violar la ley de Compras, sino también de elegir autores de libros a su antojo, libros que, al ser entregados al sistema, tenían graves errores.
Asesores
El ministro de Educación cuenta con unos 218 asesores. Tras una investigación especial del espacio Toda la Verdad y la serie Top Asesores, el ministro guardó silencio, y aún no sabemos en qué se invierten más de 21 millones de pesos al mes en estos consultores.
TRAE



Pero no todo es desafortunado; el mayor logro del ministro Hernández es haber establecido con éxito el sistema de transporte escolar, medio que viabiliza y ayuda a las familias en la formación de sus hijos.
Este sistema está organizado por rutas que, según lo consultado por padres, es efectivo y representa un gran ahorro.