Panorama Nacional. El ministro administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista, se refirió recientemente a los primeros pasos que está tomando el Gobierno para implementar las medidas de austeridad y reformas planteadas por el presidente en su discurso sobre la Reforma Fiscal.
Estas acciones forman parte de la respuesta del Gobierno a la realidad económica que enfrenta el país, en un contexto donde las demandas de inversión en seguridad ciudadana y otros sectores clave requieren de nuevos recursos.
Durante una entrevista, Bautista recordó que la necesidad de una Reforma Fiscal no es nueva. Desde la promulgación de la Estrategia Nacional de Desarrollo en 2012, se ha reconocido la urgencia de reformas en sectores como la educación, el sector eléctrico y las finanzas públicas. Sin embargo, la reforma fiscal se había pospuesto debido a su costo político, algo que varios gobiernos evitaron enfrentar.
El ministro mencionó que la historia reciente está marcada por múltiples reformas fiscales, desde la que promulgó Joaquín Balaguer en 1992, hasta la más reciente en 2012 bajo el mandato de Danilo Medina. A pesar de estos esfuerzos, aún persisten desafíos significativos, como la necesidad de mejorar la seguridad pública, lo que implica mayores inversiones en salarios y capacitación para la Policía Nacional.
Sin embargo, uno de los puntos más sensibles de esta nueva reforma es el desmantelamiento de incentivos a sectores clave, como las zonas francas y el turismo, lo que ha generado inquietudes en distintos sectores. Bautista aseguró que el presidente está dispuesto a dialogar y revisar elementos de la reforma, aunque advirtió que no se debe desnaturalizar su objetivo, ya que el país necesita generar los 122 mil millones de pesos que permitirán sostener las inversiones públicas.
El diálogo con la sociedad civil y el Congreso ya ha comenzado, con consultas públicas en marcha y la participación activa de diversos sectores. Bautista también señaló que, además de los nuevos ingresos tributarios, el gobierno está trabajando en la fusión y eliminación de entidades con funciones duplicadas, lo que permitiría ahorrar hasta 25 mil millones de pesos.
La reforma fiscal será un tema prioritario en las próximas semanas, con la promesa del Gobierno de buscar un equilibrio entre las necesidades de inversión y el respeto a los sectores más vulnerables.