Panorama opinión. El mejor discurso de promoción política de un político son sus ejecutorias. He visto a algunos funcionarios que, por su trayectoria y preparación, tienen el aval de ser aspirantes presidenciales. La vicepresidenta tiene un buen perfil, pero no tiene un espacio para plasmar su eficiencia gubernamental.
Carolina Mejía, mujer carismática con obras para exhibir, pero desde que el cielo se nubla, la percepción de favorabilidad se empaña como el cristal del vehículo por la humedad.
David es un gran funcionario, con mucha determinación, pero en el PRM se le percibe como un primo lejano.
Guido Gómez, al llegar al Indotel, ha puesto en marcha unas ejecuciones que proyectan a dicha institución como si antes no hubiera existido un director en el INDOTEL. Guido, esta tomando medidas que muchos de nosotros habíamos considerado urgentes, pero que nadie se había atrevido a poner en ejecución, como es el caso de los bloqueadores en las principales cárceles del país para impedir el ciberdelito.
Guido llegó y está construyendo un gran aval político; la gente valora su determinación al frente de la gestión de INDOTEL.
Eduardo Sanz Lovatón, Yayo, es innegable su gran trabajo en aduanas, con una comunicación lineal y arraigo partidario. En estos días, he visto cómo Aduanas, enfrenta con determinación un tipo de negocios, que, aunque muchos se benefician de baratijas a precios bajos, lo cierto es que el comercio que se beneficia de una competencia desleal destruye el empleo de calidad y formal.
En ese sentido, Yayo también está construyendo un buen perfil presidencial.
En conclusión, la mejor propaganda política de un funcionario son sus ejecuciones al frente de la institución que tiene bajo su responsabilidad.