Panorama Nacional._ El exdiputado Vinicio Castillo Semán expresó su apoyo a la marcha convocada por la Antigua Orden Dominicana para el próximo domingo 30 de marzo en Friusa, destacando la importancia de que la manifestación se realice de manera pacífica y sin incidentes.
Castillo Semán aprovechó la ocasión para resaltar que las demandas de la marcha deben incluir la aplicación de la ley laboral que asegure una proporción justa de empleos turísticos para los dominicanos, pidiendo una distribución de 80/20 en los hoteles de la provincia La Altagracia.
“El pueblo de la zona turística, especialmente en Friusa, debe ser escuchado. Esta marcha debería contar con el respaldo de las centrales obreras y los sindicatos que representan a los trabajadores dominicanos, quienes han sido desplazados en gran medida en la industria del turismo, tanto en la construcción como en los empleos en los hoteles. Este fenómeno ha contribuido al crecimiento de la presencia de haitianos ilegales en la zona, quienes ya se sienten con el derecho de dominar territorios como Friusa”, declaró Castillo Semán.
El exdiputado subrayó que la marcha debe ser una demostración de civismo y una respuesta contundente contra lo que considera una “invasión masiva de ilegales haitianos”.
Iinstó a las autoridades del gobierno a tomar medidas decisivas para repatriar a los haitianos ilegales y a intensificar las acciones contra el tráfico ilegal de personas, que, según él, sigue operando con impunidad.
“Permitir que el chantaje haitiano frene la protesta cívica en Friusa, bajo el pretexto de que es una zona turística, significaría consolidar su dominio sobre territorio dominicano. No podemos permitir esto bajo ninguna circunstancia. Las autoridades deben tomar todas las precauciones necesarias para garantizar el orden público y que la marcha del domingo se realice sin contratiempos”, concluyó Castillo Semán.
La convocatoria a la marcha ha generado un amplio debate sobre la situación en la provincia La Altagracia, y se espera que este evento sea un punto de inflexión en las demandas de los ciudadanos y trabajadores locales.