Panorama Economía. Durante años, Uber ha sido sinónimo de modernidad, eficiencia y seguridad en República Dominicana. No obstante, en los últimos tiempos, usuarios reportan un marcado deterioro en la calidad del servicio, que incluye vehículos en mal estado, deficiencias en la atención y fallos en los cobros.
Mel Curiel, usuario de la aplicación en Santo Domingo, relata que últimamente ha tenido que soportar trayectos largos en automóviles sin aire acondicionado y con interiores sucios. «Me han tocado carros sin aire, y hasta uno que olía fuertemente a perro mojado.», comentó.
En otras ocasiones, ha sentido preocupación por la distracción de los choferes, lo que ha puesto en riesgo su integridad.
«Venía desde San Isidro hacia el Distrito y el señor se estaba quedando dormido mientras manejaba, tuve que hablarle durante todo el camino para mantenerlo despierto», recordó.
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Una experiencia similar vivió Marileidy Puntier, quien terminó empapada durante un viaje.
«La última vez que me subí a uno llegué mojada porque estaba lloviendo y no tenía aire, por ende, las ventanas estaban abajo y pasó otro vehículo al lado y me mojó», relató.
También Ivannesa Guzmán expresó su inconformidad, según explicó, en varios de sus viajes, el interior de los autos despedía un olor desagradable que hacía incómodo el trayecto.