Panorama Nacional. En comunicación social sea mención periodismo y en especial, en el campo de las relaciones públicas existe una figura conceptual conocida como la “administración del silencio” que forma parte de la cadena de custodia de una gestión de crisis, es decir, usada como evidencia legítima, que no se altera, no se contamina y tampoco se viola. Muchos la adoptan como filosofía de vida.
Mientras que, en comunicación política, la “administración del silencio” se atribuye de forma más habitual al sociólogo francés Dominique Wolton, especialista en comunicación y política. Wolton desarrolla esta idea dentro de su reflexión más amplia sobre los límites de la comunicación, el poder de los medios y la falsa creencia de que comunicar más siempre es mejor.

Oportunamente, con los últimos acontecimientos en el contexto de la comunicación institucional del Banco Agrícola Dominicano (Bagrícola) y la conducta improvisada y perturbada del director, Fernando Durán, con un manejo dubitativo y un tratamiento de la información desenfocado y mal administrado, este responsable periódico, quiere explicar que es importante no confundir la administración con la “espiral del silencio” de Elisabeth Noelle-Neumann, que es otra teoría distinta y se refiere a la opinión pública, no a la estrategia comunicacional.
Para tales fines, Panorama retrotrajo puntos relevantes al momento de convocar a los periodistas y a los medios que representan, pues, son marcas, con identidad, línea y política editorial y merecen respeto en su tiempo y relación con las fuentes. La rueda y conferencia de prensa son plataformas o tribunas para comunicar con actualidad, precisión y verosimilitud. Si necesita emitir un comunicado se apoya en el publicty “información a publicar no pagada” o en su defecto, solicitan espacio pagado a ventas o mercados del medio.
No es ocultamiento improvisado ni censura, sino una gestión racional del tiempo, la información y la exposición pública.
En una crisis política (escándalos, errores de gobierno, filtraciones, conflictos institucionales), la administración del silencio se utiliza de varias maneras:

Hablar de inmediato y sin información suficiente puede:
El silencio inicial permite ganar tiempo para verificar hechos y construir un relato sólido.
En comunicación política, lo que se responde se vuelve tema. El silencio puede impedir que un asunto se convierta en marginal:
Se aplica mucho cuando la acusación no tiene pruebas fuertes o carece de apoyo social.
Administrar el silencio no significa desaparecer:
Esto permite desplazar la atención pública sin confrontación directa.
El silencio es temporal.
Se rompe cuando:
El objetivo es que la primera gran declaración sea fuerte, creíble y definitiva.
Usado incorrectamente, el silencio puede:
Por eso, Wolton insiste en que el silencio debe ser gestionado, no improvisado.
Dominique Wolton considera que la idea central: no comunicar también es una forma de comunicar. En crisis políticas sirve para ganar tiempo, evitar amplificación del conflicto, controlar la agenda y preparar una respuesta estratégica.

La rueda de prensa y la conferencia de prensa son herramientas centrales de la comunicación política y gubernamental, ya que articulan la relación entre el poder público, los medios de comunicación y la ciudadanía. Su importancia radica tanto en sus fines informativos como en sus funciones simbólicas, estratégicas y democráticas.
Surge como una práctica ligada al desarrollo del periodismo moderno y de las relaciones públicas, a finales del siglo XIX y comienzos del XX. En la necesidad de informar de manera simultánea y directa a varios periodistas, especialmente ante hechos de interés público (crisis, decisiones políticas, accidentes, anuncios importantes). Antes de esto, la comunicación con la prensa se hacía sobre todo mediante entrevistas individuales o comunicados escritos.
Con el crecimiento de los periódicos, la profesionalización del periodismo y el aumento de la opinión pública, se volvió más eficiente convocar a varios reporteros al mismo tiempo para ofrecer información oficial y responder preguntas.
El pionero más citado de la rueda de prensa moderna es Ivy Lee (1877–1934), considerado uno de los padres de las relaciones públicas. Objetivo: Informar de forma colectiva, directa y permitir preguntas de la prensa.
Este enfoque marcó un antes y un después, ya que introdujo la idea de que las organizaciones debían informar con “puertas abiertas” a la prensa, sentando las bases de la rueda de prensa como herramienta comunicativa.

También es importante mencionar a Theodore Roosevelt, presidente de Estados Unidos (1901–1909), quien fue uno de los primeros líderes políticos en realizar reuniones regulares con periodistas, lo que ayudó a institucionalizar la rueda de prensa en el ámbito gubernamental.
Las conferencias y ruedas de prensa permiten a los gobiernos explicar decisiones, políticas públicas y coyunturas críticas, ofreciendo un canal institucionalizado para responder preguntas del periodismo. En este sentido, contribuyen a la rendición de cuentas, un principio clave de la democracia.
Desde una mirada clásica, Jürgen Habermas (1962), en Historia y crítica de la opinión pública, subraya la importancia de los espacios de intercambio entre gobernantes y sociedad para la formación de una opinión pública democrática. Las conferencias de prensa funcionan como uno de esos espacios mediadores, aunque atravesados por lógicas de poder y medios.
Las ruedas de prensa son un instrumento privilegiado para instalar temas en la agenda mediática y orientar su interpretación.
Desde la sociología de la interacción, Erving Goffman (1959) aporta la idea de la presentación del yo en la vida cotidiana. En una conferencia de prensa, los funcionarios actúan un rol, cuidan el lenguaje verbal y no verbal, el escenario, los tiempos y los silencios. Todo ello contribuye a la construcción de liderazgo, autoridad y credibilidad.
Asimismo, Pierre Bourdieu advierte que el poder simbólico se ejerce en gran parte a través del lenguaje y de quién tiene legitimidad para hablar. La conferencia de prensa refuerza esa legitimidad institucional.

Desde la comunicación institucional, James Grunig y Todd Hunt (1984), en su teoría de los modelos de relaciones públicas, ubican a la conferencia de prensa como una herramienta que puede oscilar entre:
La calidad democrática del ejercicio depende, en gran medida, de cuál de estos modelos predomina.
Desde una perspectiva clásica, Harold Lasswell resume esta lógica con su famosa fórmula:
¿Quién dice qué, por qué canal, a quién y con qué efecto?
La conferencia de prensa condensa perfectamente esa pregunta fundacional de la comunicación política.
Autores como Noam Chomsky han señalado que estas instancias también pueden funcionar como mecanismos de control del discurso, donde las preguntas incómodas se limitan y se refuerzan narrativas oficiales. Esto recuerda que la conferencia de prensa no es solo un acto informativo, sino un espacio de disputa simbólica.

La rueda y la conferencia de prensa son dispositivos clave de la comunicación política y gubernamental. Su relevancia no reside únicamente en transmitir información, sino en construir sentido, agenda, legitimidad y poder simbólico.
Como muestran los clásicos de la comunicación y la sociología, se trata de escenarios donde se juega la calidad del vínculo entre gobierno, medios y ciudadanía.
Recomendar algunos autores que podrían arrojar luces a esos asesores y estrategas actuales en comunicación institucional y de gobierno, tales como: George Lakoff y los Marcos Mentales, Pierre Bourdie y el Campo Mediático, Edward Bernays y la Cristalización de la Opinión Pública, las Relaciones Públicas por Grunig & Hunt, la Esfera Pública por J. Habermas, Construcción de Modelos de Comunicación por Wolton Dominique, y el clasíco de El político de Azorín y El Príncipe de Nicolás Maquiavello, unos cuantos por citar. ¡Sírvase con el cucharón!