Actualidad Justicia Nacionales
Panorama Nacional. El periodista Ricardo Nieves este lunes se preguntó qué pasará por la mente de un hombre de 79 años de edad que se atreve a asesinar a la esposa, a su suegra y luego quitarse la vida, en un acto que todavía guarda bajo reservas sus causas, ocurrido en El Millón, en el Distrito Nacional.
El llamado de Nieve se acogió al deceso violento de Mayra Martínez de 65 años y su madre, Doris Romero, de 86 años, una señal clara de que la salud mental se agrava a diario y que la violencia intrafamiliar debe ser un tema de Estado permanente y crear políticas públicas fuertes y preventivas, más que reactivas.
“¿Qué nos está pasando a los dominicanos? ¿Qué puede ser tan profundo a esa edad? El homicida y posterior suicida, Nelson Miranda de 79 años. ¿Qué está pasando en nuestro país? Yo me pregunto a los psicólogos, a los psiquiatras, a los terapeutas y entendidos en la conducta humana, a los entendidos”, reflexionó.
Como parte de la antropología y la sociología dominicana, Nieves, dijo que esta violencia está formando parte de la estructura de los dominicanos, y es ahí donde se pregunta cuáles serían los factores, las causas, desde el punto neurológico y mental, del comportamiento de los ciudadanos. Además, desde el punto de vista filosófico.
“¿Qué es lo que nos está pasando? ¡Qué noticia tan espeluznante! ¿Cómo quedan sus hijos, sus nietos? A esa edad, donde estamos en la etapa final de las canas, es cuando el ser humano se vuelve más noble, más frágil, más vulnerable”, sostuvo.
Citó a un filósofo anónimo con su aforismo de que la edad y la vejez acerca al ser humano hacia la santidad, “no llegamos, pero, nos acerca. ¡Dios! Cada día quiero buscar una explicación a esto”.
Recordó que, también, este pasado fin de semana un trabajador del Consejo Nacional de Droga con sede en Barahona hirió a la esposa, creyendo que la había matado y, luego se disparó.
“Cuatro personas fallecidas este fin de semana por violencia intrafamiliar. Ni contar del horror cuando descubrieron los restos calcinados de la joven Melenciano, en San Cristóbal. No hay una semana que no ocurra un hecho horripilante”, lamentó el catedrático.
Se preguntó dónde está el límite psicológico, mental y evolutivo del cerebro macho dominicano. Asimismo, recordó de un hombre en Santo Domingo Este que arremetió contra otro por sacar a bailar una mujer, “el cerebro bestia, viejo, primitivo, de las funciones primarias, del ataque, del asco, de la ira, del desprecio, del resentimiento y del odio, crudo y duro”.
Concluyó que esto responde al cerebro instintivo, mecánico y maquinal. El paquete de las funciones límbicas y del desarrollo evolutivo de este neuroaparato, “centro de todo lo que somos”.
A pesar de las iniciativas de medios de comunicación y expertos en la salud mental, para contrarrestar la situación real de los trastornos mentales, en la búsqueda de orientar, educar y llamar a la atención sobre la violencia y la agresividad, a diario se incrementa la tasa de mortalidad por feminicidios, filicidios y parricidios en el seno de la sociedad dominicana.
“¿No tenemos el principio de culpabilidad ni de imputabilidad? Sí, lo tenemos, tuviste el chance de actuar de otra manera, no lo hiciste, a cada quien su actuación en el campo jurídico, mientras que, en el ético, ¿Dónde están tus valores humanos?: La generosidad, la prudencia, la humanidad, paciencia y solidaridad”, alentó.
Aclaró que se debe fomentar los valores humanos y sociales desde el hogar, las escuelas y los centros educativos, “sea bueno, culto, no agreda, dedíquese al trabajo, no suelte esa bestia que después no tiene como frenarla».