Panorama Internacional. Las Fuerzas Armadas de Kiev han vuelto a lanzar ataques contra infraestructuras energéticas en las provincias de Bélgorod y de Kursk, según ha informado el Ministerio de Defensa de Rusia.
El ataque se produjo las 05:30 (hora local) del viernes, con un dron, causando la rotura de un cable y la desconexión de la línea de alta tensión.
A las 10:34 se registró otro ataque de un vehículo aéreo no tripulado contra una subestación en la zona, que causó importantes daños a un transformador.
«A las 13:45 horas, en la provincia de Belgorod, a consecuencia del ataque de un dron ucraniano y de los daños sufridos por un transformador, se desconectó una subestación transformadora completa […] y se cortó el suministro eléctrico a los consumidores», comunicó el organismo.
Tras un impacto de un dron contra una instalación de energía en la misma zona a las 17:03, se desconectó una línea de alta tensión y se cortó el suministro para más de 1.100 consumidores domésticos en el distrito de Graivorón. Además, el Ministerio de Defensa reportó que otro ataque lanzado a las 18:07 trajo consigo la desconexión de una línea de alta tensión, lo que dejó sin suministro a 8.000 consumidores domésticos en el distrito de Borisov.
Asimismo, la cartera indicó que alrededor de las 10:20 fue lanzado un ataque con misiles HIMARS contra la estación de medición de gas de la ciudad de Sudzha, en la provincia de Kursk, causando un grave incendio. La estación de medición de gas, como instalación energética, quedó destruida de facto.
«Así pues, independientemente de las declaraciones de Zelenski sobre el supuesto cese por parte del régimen de Kiev de la destrucción deliberada de instalaciones energéticas rusas, las Fuerzas Armadas de Ucrania no han hecho más que aumentar el número de ataques contra la infraestructura energética en las regiones de Kursk y de Bélgorod de la Federación Rusa», subrayó el organismo.
Mediante una llamada telefónica con el presidente estadounidense Donald Trump, el mandatario ruso, Vladímir Putin, aceptó la propuesta de un alto el fuego de 30 días en los ataques a infraestructuras energéticas de Rusia y de Ucrania, y el líder de Kiev, Vladímir Zelenski, manifestó públicamente que apoyaba el cese de fuego.