Panorama internacional.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, notificó al Congreso que las hostilidades con Irán han finalizado, en una comunicación oficial que le permitió evitar el plazo legal que le obligaba a solicitar autorización legislativa para continuar el conflicto.
La carta fue enviada a los líderes del Congreso al cumplirse los 60 días establecidos por la Resolución de Poderes de Guerra de 1973, normativa que exige al Ejecutivo cesar operaciones militares si no cuenta con aprobación legislativa.
Según el mandatario, no ha habido enfrentamientos entre fuerzas estadounidenses e iraníes desde el 7 de abril, lo que, a su juicio, implica el fin de las hostilidades.
Debate legal y político
La administración estadounidense sostiene que el cese al fuego detiene el conteo del plazo legal. Sin embargo, expertos y legisladores han cuestionado esta interpretación, señalando que la ley no contempla pausas en situaciones de conflicto.
Varios senadores, incluidos demócratas y algunos republicanos, expresaron preocupación por la decisión y pidieron que cualquier acción militar sea autorizada formalmente por el Congreso.
Tensión persistente
A pesar de la declaración oficial, el propio gobierno reconoce que la amenaza iraní continúa, mientras Estados Unidos mantiene medidas como el bloqueo marítimo para limitar las exportaciones de petróleo de Irán.
La decisión de Trump se produce en medio de un contexto de tensiones geopolíticas y presiones internas en el Congreso, donde crece el debate sobre el alcance de los poderes presidenciales en materia de guerra.