Panorama Nacional. El presidente Luis Abinader informó este viernes que, en materia de seguridad ciudadana, durante el año 2025, la tasa de homicidios se situó en 8.15 por cada 100 mil habitantes, mientras pronunciaba su discurso de Rendición de Cuentas 2026 en el Congreso Nacional.
Abinader sostuvo que es resultado de una estrategia integral la más baja desde que hay registros, lo que representa una variación de menos del 15% respecto al año anterior, confirmando la tendencia a la baja que se viene verificando desde 2023.
“Estos datos nos colocan por debajo del promedio regional de América Latina y nos sitúan como el segundo país más seguro de América Central y el Caribe, solo por detrás de El Salvador”, dijo.
La seguridad ciudadana sigue siendo uno de los ejes centrales de la acción en el Gobierno, así lo informó el presidente con una estrategia combinada de prevención, inteligencia, reforma institucional, control territorial y participación comunitaria, colocando la evidencia y los datos en el centro de la toma de decisiones.
Este ha sido el año del fortalecimiento del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana. A través del Observatorio del Ministerio de Interior y Policía, trabajamos los protocolos de recolección y validación de datos para la integración de los registros del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), la Policía Nacional y la Oficina Nacional de Estadística. A la vez,” incrementamos la interoperabilidad con el Ministerio de Salud Pública y el Sistema 9-1-1”.
“Esto permite desagregar territorios, focalizar intervenciones en sectores con mayor incidencia delictiva y evaluar con rigor, el impacto de cada operativo y política pública”, expresó.
El primer mandatario dijo estar convencido de que la seguridad se gestiona con datos confiables, análisis estratégicos y coordinación interinstitucional.
“Nada atestigua mejor esta convicción que nuestros esfuerzos a través del seguimiento sistemático que hacemos cada semana en la Fuerza de Tarea Conjunta, para realizar diagnósticos y evaluaciones permanentes que nos permitan una operatividad efectiva”, adelantó.
Durante 2025, el proceso de reforma y transformación de la policía nacional, ha venido avanzando desde la dignificación salarial y modernización tecnológica hacia un cambio estructural del modelo del servicio, ingresó un nuevo modelo piloto de patrullaje en el Gran Santo Domingo (GSD) y Santiago, asegurando mayor presencia preventiva y articulación comunitaria.
También, este proceso ha provocado que en el período comprendido entre (2023-2025), hayan ingresado a las filas de la Policías Nacional 9,503 nuevos agentes, distribuidos entre 5,364 hombres y 3,269 mujeres, estando ante la cifra más alta de mujeres jóvenes ingresando a la estructura de la policía nacional.
“Algo que nos llena de orgullo y ratifica nuestro compromiso con la igual de oportunidades que requiere la mujer dominicana”, enfatizó.
En ese orden, la Operación Garantía de Paz 2.0 focalizó intervenciones en territorios con mayores niveles de criminalidad, mientras que el Plan de Iluminación Estratégica impactó sectores del Gran Santo Domingo, municipios de La Vega y 28 sectores en 13 municipios de la Región Este.
El Ministerio de Interior y Policía a través de, las Mesas Locales de Seguridad, Ciudadanía y Género, fortalecieron su rol como eje de la gobernanza territorial: 880 reuniones de coordinación realizadas, 721 actividades comunitarias ejecutadas y 2,107 demandas territoriales gestionadas, de las cuales 780 fueron resueltas, beneficiando a más de 2.7 millones de ciudadanos. Esto en aras de atender las necesidades concretas de cada comunidad y construir seguridad con nuestros ciudadanos.
La dignidad humana es un principio que debe preservarse siempre, y un sistema de justicia moderno exige infraestructuras adecuadas, seguras y planificadas con visión de Estado.
En esa dirección, se estará construyendo a partir de este 2026” diez nuevos centros penitenciarios en Bonao, Pedernales, Cotuí, El Seibo, Hato Mayor, Baní, Azua, Barahona, Neyba y Santiago Rodríguez.
Estas edificaciones forman parte del fortalecimiento integral del sistema penitenciario nacional, ampliando su capacidad operativa y modernizando su infraestructura para consolidar un modelo más organizado y eficiente.
La seguridad ciudadana y la reinserción social también comienzan con infraestructuras dignas, planificadas y humanas, que permitan al sistema cumplir su función dentro de un marco de orden y responsabilidad institucional.
“Concluimos el anteproyecto de la nueva Ley Orgánica de la Policía Nacional, el cual fue depositado en diciembre del pasado año ante el Senado. La clave de este proyecto es que crea una nueva carrera policial sustentada en la evaluación de desempeño, la validación de competencias por el centro de estándares y un fuerte régimen disciplinario”, reveló.
Agregó que este proyecto garantiza procesos administrativos transparentes e instaura el respeto a la proporcionalidad en el uso de la fuerza y, en general, el respeto a los derechos humanos.
“Y como la confianza de la población se genera en su interacción con la policía, hemos emprendido la más ambiciosa agenda de construcción de estaciones policiales de los últimos tiempos. Solo en 2025 inauguramos 32 nuevas estaciones, con lo que llegamos a 98. Y desde ya podemos anunciar que en el mes de marzo estaremos arribando a la estación de policía número 100”, dijo.
100 estaciones en solo 67 meses. Y no solo es la cantidad sino la calidad. Cada estación hoy cuenta con un espacio privado para la toma de las denuncias, cuartos de armas y centros de vigilancia. Y lo más importante: dormitorios para las mujeres policías. “Hoy nuestras mujeres que nos cuidan no se tienen que ir a dormir a sus casas, pues ahora hay dignidad en su lugar de trabajo”.
En 2025, se fortaleció de manera decidida la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. “Incautamos casi 32 toneladas de drogas en el país y colaboramos en decomisos internacionales que sumaron otras 17 toneladas”. Realizaron miles de operativos, con 47 mil personas detenidas y 85 extranjeros deportados o expatriados.
Además, fueron requisadas 441 armas, 18 embarcaciones y más de 2 mil vehículos, e incautados casi 60 millones de dólares en efectivo, asestando un golpe contundente a las estructuras operativas y financieras del delito.
Los reconocimientos a la DNCD son constantes y permanentes de países como Estados Unidos, Francia, Países Bajos y otros así como de organismos multilaterales de lucha contra el narcotráfico.
El pasado año más de 152 estructuras delictivas, fueron desarticuladas en el territorio nacional, esto constituye un mensaje claro del trabajo conjunto, “sobre todo una advertencia que hoy volvemos a hacer; no hay ni habrá tolerancia frente a las estructuras criminales. El Estado Dominicano garantiza el orden público y quien atente contra él será perseguido de manera implacable, con todo el peso de la ley”.
¡Aquí ya no hay territorios donde no pueden entrar las fuerzas del orden público! ¡Aquí ahora solamente mandan el gobierno y las autoridades!
“Hoy tenemos unas Fuerzas Armadas y una Policía Nacional preparadas para enfrentar cualquier acción criminal y lo hemos demostrado”, justificó el presidente.