Por Yenifer Lara
Panorama Opinión. En estos días a través de las redes sociales ha vuelto a sonar un anhelo marcado por los banilejos que buscan tener un espacio familiar de libre esparcimiento, un rayo de esperanza en el desarrollo turístico, además el rescate de una zona de playa que muestra hasta la fecha, los signos del paso del huracán Berly, se habla del famoso y esperado: Malecón de la playa Los Almendros en Baní.
Con la voz cantante del empresario Joel Blandino quien se ha dado a la tarea de demostrar que la historia no se borra y con facilidad nos recuerda aquel 14 de agosto del 2021, cuando a través de un consejo de gobierno llevado a cabo en la provincia Peravia, el primer mandatario Luis Abinader dio instrucciones al Ministerio de Turismo encabezado por David Collado, para la construcción junto a la Alcaldía de Baní, de un mirador peatonal en la playa Los Almendros, que contemplaba además, casetas de ventas dotadas de energía eléctrica, vestidores, parqueos, bancos y mesas de descanso con el interés mayor de dinamizar el turismo de dicha demarcación, hasta ese momento el banilejo lleno de júbilo a viva voz decían por fin “Baní está cambiando” pero, qué poco duro la dicha pues hasta la fecha ni la primera piedra de esa obra tan anhelada ha sido colocada.
Y las preguntas obligatorias serian ¿dejó de valer la palabra de un presidente o será que el ministro no responde a las indicaciones de dicho presidente? que pesar de tantos años trascurridos del paso de un huracán y varias tormentas aun los banilejos no ven un interés genuino para la construcción de dicho malecón y más preguntas surgen, será que el propio ministro de Turismo no cree en el desarrollo de la provincia Peravia a pesar de que dicha provincia cuenta con todos los recursos económicos y turísticos para posicionarse como puerta turística del sur de nuestro país.
Queda claro que los banilejos sí creen en su terruño querido y están dispuestos a recordar las veces que sea necesaria que este tema ya se trató, se contempló y aprobó, que no es solo una promesa más de campaña y que no importa de qué color ondee la bandera de tu partido cuando suena en el corazón el amor por su provincia, esperemos que el clamor sea escuchado y el ministro mire hacia aquellos que apostamos a que Baní sí merece un malecón.