Panorama Internacional. El ministro de Agricultura japonés, Taku Eto, dimitió este miércoles tras sufrir duras críticas por jactarse de que nunca compra arroz porque se lo regalan sus simpatizantes, en un momento en el que el país atraviesa una ‘crisis’ por los altos precios de este alimento clave en la dieta nipona.
Su dimisión supone un nuevo revés al Gobierno del primer ministro, Shigeru Ishiba, de cara a las elecciones a la Cámara Alta del Parlamento de este verano y mientras el apoyo del público a su gabinete se encuentra en un mínimo desde que asumiera el cargo el año pasado.
Tras la dimisión, Ishiba nombró hoy al exministro de Medioambiente Shinjiro Koizumi para liderar la cartera de Agricultura, que asumirá el cargo de forma oficial en una ceremonia en el Palacio Imperial a las 17:00 hora local (8:00 GMT).
«He decidido que asuma Koizumi como el próximo ministro de Agricultura. Le he pedido que promueva la cooperación y estabilice el precio del arroz para el consumidor final», dijo Ishiba en declaraciones a los medios tras el nombramiento.
La dimisión se produce después de que Ishiba mantuviera un encuentro con Eto en la víspera, al que «reprendió severamente», según reconoció él mismo, por los comentarios y le pidió que «reflexionara sobre lo sucedido y se esforzara por reducir los precios del arroz» con un nuevo paquete de medidas.
Su conversación con Ishiba se produjo después de que Eto dijera el pasado domingo durante un discurso en la ciudad de Saga, suroeste de Japón, que «nunca compra arroz» porque sus partidarios le regalan mucho: «Tengo tanto en mi despensa que podría venderlo», afirmó.
También llega en un momento en el que el índice de popularidad del primer ministro se encuentra en un mínimo, después de que el pasado 18 de mayo, en una encuesta de la agencia nipona Kyodo, se situara en el 27,4 %, un 5,2 % menos que el mes anterior.
Su popularidad se encuentra por debajo del 30 %, un nivel que se suele considerar zona de peligro ya que puede suponer que tenga que dejar el poder antes del final de su gobierno.
La mayor parte de los encuestados achacaban especialmente a los altos precios su disgusto con la actual administración y consideran oportuno recortar o eliminar los impuestos al consumo de los alimentos en el actual contexto de crisis.
Durante un debate hoy entre líderes de partidos, Ishiba señaló que el precio del arroz se debe situar en el rango de los 3.000 yenes (18,42 euros) por 5 kg, mientras que en las últimas encuestas a supermercados este se situaba en una media de 4.217 yenes (26 euros). (EFE)