Panorama Nacional. El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, afirmó que la República Dominicana no tiene control sobre el aumento en los precios de los combustibles, al señalar que esta situación es consecuencia directa del conflicto en Medio Oriente.
“Es algo que no tenemos forma de controlarlo en República Dominicana. Es fruto del conflicto en Medio Oriente”, expresó.
Indicó que el tema de los combustibles genera preocupación en todos los sectores, especialmente en el transporte, debido al impacto económico que representa para el país.
“Somos totalmente dependientes en el tema de los combustibles y todo lo que sucede en Medio Oriente nos afecta directamente”, sostuvo.
En ese sentido, manifestó su esperanza de que el conflicto internacional pueda resolverse en el menor tiempo posible, a fin de que los precios puedan estabilizarse y el impacto no sea tan fuerte como se prevé.
Asimismo, al referirse a la declaratoria de estado de emergencia realizada por el presidente Luis Abinader, respondió a cuestionamientos de la oposición sobre el uso de los recursos.
De los Santos defendió la transparencia del Gobierno, asegurando que este ha marcado una diferencia frente a administraciones anteriores.
“Si algo no se le debe cuestionar al presidente Luis Abinader es el tema de la transparencia”, afirmó, al tiempo que destacó que en la actual gestión se han destituido funcionarios y sometido a la justicia, algo que, según dijo, no se veía en gobiernos pasados.
En otro orden, respondió a las críticas del expresidente Danilo Medina, quien cuestionó que representantes del Gobierno acudieran a un diálogo sin un plan definido.
El legislador explicó que en una primera reunión lo que corresponde es iniciar un proceso de acercamiento para construir una agenda conjunta entre las partes.
“A una primera reunión se va en busca de un acercamiento para iniciar una ruta de trabajo. No se puede ir a imponer lo que uno quiere que se discuta”, señaló.
Agregó que un diálogo genuino implica que cada sector presente sus puntos de vista, para luego establecer una ruta común que permita dar seguimiento a los principales problemas nacionales.