Panorama Nacional. De acuerdo a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), la peste porcina africana (PPA) es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a cerdos domésticos y silvestres y que tiene una tasa de mortalidad que puede alcanzar el 100 %.
Este virus, no representa peligro para la salud humana, sin embargo, tiene un impacto casi catastrófico en la economía de los sistemas de producción y en la industria porcina.
La peste porcina es muy resistente en el medio ambiente, el virus puede sobrevivir en superficies y condiciones no tan favorables con la ropa, calzado, ruedas de vehículos y equipos, así como en productos porcinos como jamón, embutidos o tocino.
Por la resistencia de este virus su propagación se facilita y debido a la inexistencia de una vacuna, es sumamente importante aplicar medidas de control adecuadas que disminuyan la posibilidad de contagios, la cuales lamentablemente implican el sacrificio de los cerdos infectados.
La enfermedad presenta signos clínicos visibles como fiebre elevada, depresión, anorexia y pérdida de apetito, hemorragias, vómitos, diarrea, problemas respiratorios, entre otros, pero el diagnóstico se debe confirmar mediante pruebas de laboratorio para diferenciarla de la peste porcina clásica.
La carne de cerdo representa el 35 % del consumo de proteínas a nivel mundial, y el virus ha afectado la población porcina en países de Asia, el Caribe, Europa y el Pacífico, lo que significa un grave problema para la seguridad alimentaria.
La prevención es la clave para combatir la PPA. No existe un tratamiento único, limitar su propagación es la clave.
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), recomienda algunos principios claves de bioseguridad para mantener a los animales en buen estado sanitario, como son:
-Cocinar los alimentos de los cerdos durante 30 minutos.
-Limpiar y desinfectar los equipos de trabajo, materiales y vehículos con productos aprobados.
-Evitar el contacto con cerdos salvajes o ferales usando cercas alrededor de las granjas o corrales.
-Prohibir la entrada de visitantes a las áreas donde están los animales.
-Aislar nuevos cerdos que ingresen a la granja por al menos 30 días y monitorear la presencia de anomalías o signos clínicos sospechosos al veterinario de la granja o a los servicios veterinarios oficiales
Si el brote ya ha afectado a los cerdos, las medids de control se aplican para frenar la propagación, pero es necesario adaptarse a cada situación epidemiológica específica. En este caso la OMSA sugiere:
–Detección precoz y sacrificio humanitario de los animales (con una eliminación adecuada de las canales y los residuos)
–Limpieza y desinfección profundas;
–Zonificación/compartimentación y control de desplazamientos;
–Vigilancia e investigación epidemiológica detallada, y
–Medidas estrictas de bioseguridad en las instalaciones porcinas.

En República Dominicana, la Peste Porcina Africana fue detectada en julio de 2021, en aquel entonces, fueron implementadas medidas de control para contener la enfermedad. Hasta la fecha, se han reportado 247 focos que han afectado a 9,841 cerdos domésticos.
Actualmente la Dirección Regional Noroeste del Ministerio de Agricultura, confirmó un rebrote PPA en la comunidad de El Pino, Dajabón, una zona que anteriormente fue afectada por esta enfermedad.
La colaboración entre gobiernos, productores y la comunidad y la vigilancia constante y educación en general es vital para frenar la propagación y proteger el sector.