Panorama Internacional. Los ministros de Salud de los ocho países que componen la Comunidad de África Oriental (EAC, en inglés) han acordado «medidas regionales urgentes» para fortalecer la respuesta al brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo (RDC), que se propagó a Uganda.
Tras una reunión virtual de emergencia celebrada este 1 y el 2 de junio, pactaron «armonizar la vigilancia del ébola y las medidas de protección en todos los aeropuertos, puertos y pasos fronterizos terrestres de la región», informó el organismo en un comunicado.
Los responsables ministeriales manifestaron su «preocupación» por el brote en curso y subrayaron la necesidad de una acción colectiva para prevenir «una mayor transmisión transfronteriza dentro de la región».
Así, instruyeron a los Estados miembros a implementar medidas de vigilancia y control en las zonas afectadas, los puntos de entrada y las fronteras porosas, de conformidad con las regulaciones nacionales y las directrices de la Organización Mundial de la salud (OMS).
Además, los ministros abogaron por convocar «urgentemente» una reunión regional para armonizar «los procedimientos de control, los requisitos de declaración de salud de los viajeros y otras medidas de salud pública en los puntos de entrada».
Asímismo, los titulares del ramo decidieron establecer «un grupo de trabajo técnico regional para coordinar la respuesta al brote actual».
Este grupo estará integrado por expertos designados por los Estados miembros y será responsable de «monitorear el brote, coordinar las intervenciones técnicas, revisar las tendencias epidemiológicas y presentar informes periódicos» a los ministros.
La Comunidad ha destacado la importancia de «compartir información epidemiológica en tiempo real» entre los Estados miembros para facilitar la detección temprana de casos y apoyar una respuesta regional coordinada.

Para reforzar la vigilancia epidemiológica y la capacidad de los laboratorios, instaron a los países miembros a «facilitar y mantener el despliegue de laboratorios móviles y expertos técnicos de la EAC en ubicaciones estratégicas, incluidos los puntos de entrada fronterizos y los focos de contagio identificados».
El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) elevó esta madrugada a 363 los casos confirmados por el brote de ébola, incluidas 62 muertes, lo que supone un incremento de 19 contagios y dos fallecimientos, respectivamente, desde el pasado martes.
El brote se declaró oficialmente el 15 de mayo en la provincia de Ituri, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur, pero se ha expandido a las también provincias orientales congoleñas de Kivu del Norte y Kivu del Sur.
La epidemia se ha propagado a Uganda, donde se han detectado hasta ahora quince contagios, incluido un fallecido que se considera un caso importado de la RDC.

El brote se corresponde con la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 % y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la OMS, que considera «alto» el riesgo de brote en África subsahariana y «bajo» a escala global.
La EAC, con sede en Arusha (Tanzania), se creó en 2001 con el objetivo de allanar el camino para la visión del primer presidente tanzano, Julius Nyerere, que abogó por la unión política de las naciones del este de África.
Esta organización está conformada por Tanzania, Kenia, Uganda, Ruanda, Burundi, Sudán del Sur, la RDC y Somalia.