Panorama Nacional. En su segmento “Con todo menos con miedo”, su conductor Obniel Ramírez comparó este jueves la gestión de funcionarios del Gobierno del Partido Revolucionario Moderno, “lo que no funciona lo deja y lo que funciona lo quita y lo sustituye por otro peor. ¿En qué estamos?
Sus declaraciones fueron basadas en los cambios en el tren gubernamental y la firma de los decretos presidenciales que a consideración del presidente Luis Abinader seguirán porque es parte de las movilizaciones ejecutivas.
“Cada vez que un gobierno tiene más de un período, la gente siempre tiene expectativas cuando ven que no se han resuelto sus problemas y de que los presidentes de la República cambien”, explicó el periodista.
Recorrió los pasados períodos presidenciales empezando con Leonel Fernández del cual dijo que tenía su círculo con funcionarios como Temístocles Montás, Radhamés Segura, Víctor Díaz Rúa, Freddy Pérez, y Alejandrina Germán, “y no había forma de que los cambiara de las posiciones”.
El analista político ha mantenido una postura crítica y vocal respecto a la gestión de los funcionarios del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y las decisiones del presidente Luis Abinader. Sus declaraciones suelen centrarse en la desconexión entre el discurso oficial y la ejecución gubernamental.
Aunque reconoce que existen funcionarios capaces en el gobierno, critica que muchos de los que eran «ruidosos» en la oposición ahora guardan silencio desde sus cargos actuales, lo que interpreta como una falta de coherencia.
Ramírez ha expresado escepticismo sobre la efectividad y la intención detrás de ciertos nombramientos y decretos presidenciales de los cuales citó el cuestionamiento a nombramientos y criticó la juramentación de figuras en puestos de alta confianza (como en la Consultoría Jurídica), calificando el acto como un error táctico y una falta de respeto.
Asimismo, insistió en el «síndrome del descarrilamiento» cuando afirmó que el PRM está perdiendo contacto con lo que la gente realmente quiere y que el discurso contra la corrupción ha sido, en sus palabras, un «bulto».
Del control del Congreso expresó que la voluntad de los legisladores se «doblega» ante la influencia de los decretos y la voluntad del presidente Abinader, lo que a su juicio anula la independencia de poderes.
Y del fin de la impunidad sostuvo que la promesa principal de campaña de Abinader sobre el fin de la corrupción «se la llevaron entre los cachos», pues considera que el país vive bajo un «estrés de corrupción» diario pese a los decretos de transparencia.
En resumen, Obniel Ramírez proyecta una visión donde el PRM tiene «fecha de vencimiento» debido a lo que él considera una mala elección de colaboradores y un alejamiento de las promesas que llevaron a Luis Abinader al poder.