Panorama Nacional. En su segmento “Con todo menos con miedo”, el comentarista Obniel Ramírez alertó este miércoles que, “justicia que no se imparte a tiempo, no es justicia”, a propósito de la multimillonaria inversión para fundar la termoeléctrica de Punta Catalina, una planta que se convertiría en la principal generadora eléctrica para mitigar los culturales apagones en la República Dominicana,
A seguidas, planteó que se ha decidido implementar la modalidad estratégica del “Lawfer” que busca servir como instrumento en el sistema judicial y el Derecho para estropear o dañar la imagen o carrera de un opositor o adversario político sea mediante la persecución judicial, la judicialización de la política o la promoción de campañas de desprestigio.
“Es simple y, sencillamente, usar la justicia para fines políticos. Ya lo vimos en Brasil cuando Lula Da Silva fue enjuiciado, supuestamente, porque había recibido sobornos de Odebrecht y después, todo se descubrió como una trama política para joderlo, Donald Trump pasó lo mismo, para quitarlo de ser candidato”, explicó Ramírez para contextualizar en el orden internacional.
Concerniente a la República Dominicana recordó que en el año de 1986 se dio el famoso juicio del siglo contra el expresidente Salvador Jorge Blanco, “muchos dicen que Jorge Blanco no era un corrupto si no que Balaguer se la quería cobrar porque le hizo la vida imposible en el proceso de las campañas de 1985 y 1986”.
Además, se agregó que, el Lawfer tiene el objetivo de neutralizar o marginar a figuras políticas opositoras, y suele contar con el apoyo de los medios de comunicación para crear una narrativa de legalidad.
“En este Gobierno, la justicia ha sido instrumentalizada y usada con fines políticos. Lo digo porque al día de hoy no hemos visto, después de tantas cancelaciones y funcionarios que han separado y en escándalos, no lo han llevado a feliz término. La ley estipula que por el simple rumor se debe iniciar una investigación, menos aquí”, lamentó el comentarista vespertino.
Punta Catalina y Odebrecht
Puntualizó creerse uno de los pocos dominicanos que tiene moral para hablar de Punta Catalina, pues, todos los días en el transcurrir del gobierno de Danilo Medina exigía que se explicara en qué se invertía ese dinero, “de cómo se invirtió y cómo se contrató esa planta. Y después del caso de Odebrecht pedía que se explicara quiénes estaban en la negociación”.
El análisis trajo a colación la suma de los 92 millones de dólares pagados en sobornos a funcionarios, legisladores, “fue un verdadero circo porque después de Odebrecht admitir los sobornos, nadie fue preso por el caso. Debo admitir que, si hubo corrupción entre las obras que hizo Odebrecht, la primera fue Punta Catalina”.
Dijo que la planta salía en un total de dos mil 45 millones de dólares y en ese momento, Danilo Medina admite que, consiguieron una rebaja de 100 millones, “o sea, que el precio original de Punta Catalina eran mil 945 millones de dólares. Yo me harté de decir que, una de las primeras medidas del Gobierno del presidente Abinader era investigar esa planta”.
Punta Catalina fue ejecutada por Odebrecht, el diseño fue hecho por Tecnimon, y la parte dominicana fue asumida por Ingienería Estrella, a juicio de Obniel Ramírez, “el costo superó los tres mil 200 millones de dólares en un informe que entrega hoy la Cámara de Cuentas”. Mientras el comunicador afirmó que se pagó de más la suma de mil 255 millones de dólares”.
Obniel reveló que, en un momento al requerir el contrato de Punta Catalina para ser estudiado, tuvo que solicitar a Milán, Italia; por medio de la fiscalía, “porque aquí el Gobierno dominicano nunca lo entregaron”.
El análisis cronológico del comentarista fue motivado a raíz de la auditoría dela CCRD, de la cual se preguntó, “Punta Catalina si sirve, una cosa es que esté sobrevalorada. Una justicia tardía no es justicia”.