Panorama Nacional.- Laisha Layeska, de 19 años, lucha por recuperar su vida después de sobrevivir a un brutal intento de homicidio ocurrido el 14 de julio de 2024, en el sector Gualey del Distrito Nacional. A pesar de la gravedad de los hechos, seis meses después, la orden de arresto contra su agresora sigue sin ejecutarse.
Lo que comenzó como una celebración familiar casi termina en tragedia: “Yo estaba con mi hermano celebrando que él se iba a graduar y una persona llamada Miguelina Guillen me agarró de espaldas y me dio siete estocadas”, denunció Laisha Layeska relató Laisha al canal VTV, canal 32, con visible angustia.
El ataque fue captado por una cámara de seguridad del lugar, que muestra cómo la agresora, sin mediar palabras, se abalanza sobre Laisha, dejándola con heridas en la cabeza, la cara, el cuello, la espalda y el abdomen. Esta última lesión requirió una cirugía de emergencia para salvarle la vida.
“No entiendo por qué lo hizo. Nunca tuve problemas con ella. La conocía solo de vista porque es la suegra de mi ex pareja”, señaló Laisha, quien mostró fotografías y el certificado del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) que confirman la magnitud de la agresión.

A pesar de que la orden de arresto fue emitida un día después del ataque, Laisha denuncia que las autoridades policiales del Destacamento de Gualey no la han actuado.
“No han hecho nada, ese caso sigue igual, ella anda como si nada, sube videos como si nada, la justicia no ha hecho nada, lo que dicen es que tengo que ayudarlos a ubicarla. Eso puede causar un problema mayor porque soy la víctima”, consideró la joven.
La impunidad ha trastocado profundamente la vida de Laisha. Durante dos meses estuvo incapacitada para trabajar, y al reincorporarse, perdió su empleo. También teme por su seguridad, ya que no sabe si la agresora puede volver a atacarla.
“Quiero hacer un llamado para que las autoridades me ayuden. No puedo seguir mi vida normal porque siempre estoy asustada. Además, quiero terminar mis estudios universitarios”, expresó con esperanza, aunque su rostro refleja el dolor de una situación que aún no encuentra justicia.
Laisha continúa luchando por su derecho a la justicia y a una vida libre de temor, pidiendo que su caso no quede en el olvido y que su agresora enfrente las consecuencias legales correspondientes. La joven teme ser estigmatizada por la sociedad, razón por la cual nos solicitó que cubramos su rostro al momento de esta denuncia, ya que desea concluir sus estudios universitarios, con la esperanza de poder reinsertarse en el campo laboral.